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OFTALMOLOGOS EN QUITO

NORTE DE QUITO SUR DE QUITO VALLES DE QUITO

 

 

 

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OFTALMOLOGOS EN EL NORTE
TELEFONO
DIRECCION

SERVICIOS DE DIAGNOSTICO EN OFTALMOLOGIA

2559870 - 2238905
Isabel La Católica N 24 - 37 y Madrid
Aguirre Moreno Javier
2268177
Centro Médico Meditropoli Piso 3 Consultorio 312
Almagro Patricio
3230588
Instituto de Oftalmología Almagro
Almeida Moreno Germán
2275674
Gregorio Bobadilla N38 - 65 y José Villalengua
Almeida Montero Alfonso
2274900
Suiza 209 y Av. Eloy Alfaro Clínica Santa Cecilia Piso 8
Almeida Montero Ramiro
2274900
Suiza 209 y Av. Eloy Alfaro Clínica Santa Cecilia Piso 8
Almeida Antonia
2441692
Av. La Prensa N50 - 105 y Homero Salas
Alvarez Hermosa José
2239784
Edificio Da Vinci Alemania y Pasaje Los Angeles
Alvira Gustavo
2268246
Centro Médico Metropolitano Piso 2 Consultorio 213
Allergan
2477400
Avenida 10 de Agosto 10640 y Zambrano
Baquero R. Gustavo
2266207
San Gabriel y Nicolás Arteta Torre Médica 1 Piso 3
Britty Óptica
2371569
Calle Fray Gonzalo de Vera OE1 - 127 - Tumbaco
Bucheli P. Martha
2267832
Edificio Meditropoli Av. Mariana de Jesús Oe-8 y Occidental
Clínica de Ojos Santa Lucía
2274900
Suiza 209 y Eloy Alfaro
Cabezas Xavier
2267832
Centro Médico Meditrópoli
Campana Moreno Kyra
2274771
Urb. Conclina Calle B N31 - 138 y Mariana de Jesús
Canseco T. Napoleón
2230708
Páez y Veintimilla Torre C
Carrillo María Dolores
3980100
Hospital Axxix Avenida 10 de Agosto N39-155 y Diguja
Carrillo Ramiro
3980100
Hospital Axxix Avenida 10 de Agosto N39-155 y Diguja
C.E.V.C.E.
2923840
Hospital Metropolitano Torres Médicas I Piso 1 Of.106
Centro de Oftalmología - Santa María
2527300
Santa María E4 - 399 y Amazonas
Carlos Chacón Pazmiño
2274900
Clínica Santa Lucía Suiza 209 y Eloy Alfaro
Clínica Boreal
3826733
Avenida 12 de Octubre y Av. Colón Edificio Torre Boreal
Clinivisión
2275674
Bobadilla N38 - 65 y Villalengua
Clínica Oftálmica
2544610
Versalles N21-35
Clínica Oftalmológica Vistotal
2255230
Avenida de los Shyris 3941 y Río Coca
Chiriboga Felipe
2240882
Alemania 1327 entre Amazonas y República
Chiriboga Grace
2374628
Hospital de Los Valles Consultorio Médicos Piso 3
Dávila Raúl
2441692
Av. La Prensa N50 - 105 y Homero Salas
Deleg Aguilera Elvira
2584289
Antonio Ante 343 y Vargas
Duque Katerine
2440350
Suiza 209 y Eloy Alfaro
Espinoza Jorge
2902893
Avenida Gran Colombia 15 - 73 Edif. Medex
Estrella Mogro Jorge
2259361
Centro Médico Metropolitano PB
Flor Arteaga Patricio
2275673
Gregorio Bobadilla N38 - 65 y Granda Centeno
Freire Luis Alberto
2927082
Edificio Médico Solemni Alemania N38-50 y Alemania
Gabela Dávila Augusto
2237594
Av. Eloy Alfaro N32 - 380 y Juan Severino
Gabela Gregorio
2237790
Eloy Alfaro N32 – 380 y Juan Severino
Garcés María Augusta
3316685
Vasco de Contreras N35 - 102
Garcés Albán Neyner
2249503
Centro Médico Axxis Voz Andes 260 y Av. América
Garcés Silvio Marío
3316685
Vasco de Contreras N35 - 102 y Mañosca
Giuliano Salas Natalino Sebastien
2267832
Centro Médico Meditropoli Piso 4 Consultorio 420
Grijalva Cevallos Pedro
0999193130
Edificio Eloy Alfaro Av. Eloy Alfaro e Inglaterra
Guerra Galo
2559870
Isabel La Católica N24 - 37 y Madrid
Instituto de Oftalmología Almagro
3230588
Avenida Coruña E12 - 120 y Toledo Edificio Málaga
Jaramillo Almeida Alfonso
2274900
Norte Suiza 209 y Av. Eloy Alfaro
Jaramillo Lara Rodrigo
3220099
San Gabriel y Nicolás Arteta Torre Medical III
Jiménez B. Patricia
3220193
Hospital Metropolitano Torre Médica III Piso 1
Jiménez B. Lizardo
3220193
Hospital Metropolitano Torre Médica III Piso 1
Landazuri de Guerra Delia
2238905
Isabel La Católica N24 – 37 y Madrid
Larco Moncayo Sandra
2275674
Gregorio Bobadilla N38 - 65 y Villalengua
Larco Roberto
2239784
Centro Médico Da Vinci Consultorio 302
Láser Center Visión 20/20
2241335
Avenida 6 de Diciembre N34 - 02 y Eloy Alfaro
López Suárez Pablo Sebastián
2268173
Centro Médico Meditropoli Piso 2 Consultorio 211
López Silva Gerardo
2222367
Polonia N30 - 15 y Av. Eloy Alfaro
Llerena C. Tania
2378989
Consultorios Hospital de los Valles
Llerena Tania
2977900
Hospital de Los Valles - Cumbaya
Mantilla Ruiz Wilson
2235852
Av.6 de Diciembre 2130 y Colón Edificio Antares
Mantilla Anderson Luis
2436575
Av. Mariana de Jesús y Calle A Ed. Diagnóstico 2000
Marín Ana Luisa
2458377
Av. Gaspar de Villaroel E4 - 50 y Av. Amazonas
Merino Hugo
2545390
Veintimilla 1394 Of.302
Morales María Belén
2559870
Isabel La Católica N24 - 37 y Madrid
Moreno Jarrín Juan
2527300
Santa María E4 - 399 y Amazonas
Novo Visión Centro Oftalmológico
3825226
Eloy Alfaro N29 – 235 y Alemania Edif. Fortune Plaza Piso 4
Oftalmo Pichincha
2230708 - 2231293
Consultorios Médicos Pichincha Veintimilla E3-07 y Páez
Oftalmotec
2266950
Avenida Mariana de Jesús Oe-8 y N. Arteta
Óptica Pérez
5127178
Centro Comercial Quitus Local 49
Óptica Torres
2540341
Bajos del Edificio Fierro - Avenida Colón y Ulloa
Padilla Diego
6000399
Murgeon N558 y América Centro Médico Milenium Piso 2
Pérez Koller Ana Cristina
2923840
Hospital Metropolitano Torres Médicas
Pérez Polit Esther
3317721
Vozandes N39 - 130 y América Edif. Ankara Piso 5
Pitarque José
2268173
Centro Médico Meditrópoli
Ponce S. Marlene
2378843
Hospital de Los Valles Piso 1 Consultorio 102
Presbicenter
2267832
Centro Médico Meditrópoli Piso 4 Consultorio 420
Proaño Roberto
3932450 Ext. 202
Hospital Alianza del Ecuador
Quiroga Reyes Carlos
3220024
Hospital Metropolitano Torre Médica II
Rodríguez Christian
0984095237
Clinivisión Bobadilla y Villalengua
Rodríguez Borja Andrés
2923840
Torres Médicas Hospital Metropolitano
Rodríguez M. Fernando
3220008
Hospital Metropolitano Torre Médica I PB
Román Marco Antonio
2528994
Cordero 410 y Av. 6 de Diciembre
Rotenback Clavijo Ricardo
2236884
Versalles 731 y Pérez Guerrero
Salazar Zambrano Raúl
3220301
Hospital Metropolitano Torre Médica III PB 003
Salvador María Elena
2542153
Av. 10 de Agosto N14 - 107 y Riofrío Ed. Benalcazar 1000
SM Instituto de la Visión
3826104
Av. Orellana E11 - 75 y Coruña
Sandoval Vaca Armando
3220312
Hospital Metropolitano Torre Médica I
Suárez Gustavo - Suárez Oftalmología
2234844 - 2238905
Isabel La Católica N 24 - 37 y Madrid
Suárez Pablo - Suárez Oftalmología
2234844 - 2238905
Isabel La Católica N 24 - 37 y Madrid
Torres Judith
2900363
Edificio Consultorios Pichincha - Centro Médico Benalcazar
Torres Valenzuela Edison
2542186
San Gregorio 335 y Versalles
Torres Gladys
2520835
Páez N23 y Veintimilla Torre C Piso 3
Unda V. Iván
3826733
Edificio Boreal Av. 12 de Octubre y Colón Consultorio 311
Urresta Sofía
2927082
Edificio Médico Solemni Alemania N38-50 y Alemania
Vásquez Ana María
3220100
Hospital Metropolitano Torre Médica II
Velastegui Ubaldo
2505680
Av. Pérez Guerrero 731 y Versalles esquina.
Villegas Paredes Patricio
0987534055
Hospital Axxis Piso 8 Av.10 de Agosto N39 - 155
Zambrano Renato
3340673
General Dayuma N45 - 261 y de Las Malvas
Zurita Jorge
2542153
Edificio Benalcazar 1000 Av. 10 de Agosto N14 - 107

 

 

 

 

Un Oftalmólogo (oculista) es un doctor de ojos que primero recibió el título de Médico-Cirujano y posteriormente hizo estudios de oftalmología mediante una beca otorgada por las universidades o el Ministerio de Salud.

Los becados de Oftalmología habitualmente están entre los mejores alumnos de su promoción de médicos.
El oftalmólogo atiende el espectro completo del cuidado de los ojos y de la visión. Desde la prescripción de anteojos y lentes de contacto hasta recetar medicamentos y practicar cirugías, desde micro cirugía intra-ocular hasta cirugía extra ocular de párpados, vía Lagrimal y estrabismos. Sus instrumentos de trabajo van desde sus propias manos hasta los más sofisticados equipos láser.
Los oftalmólogos participan continuamente en campañas de prevención de ceguera y es parte obligatoria de la metodología de examen de toda consulta (aunque el paciente consulte por algo tan simple como lentes para leer) que el Medico tenga todos los elementos para pesquisar y/o detectar precozmente cualquier enfermedad que pueda producir ceguera. Su oftalmólogo y Ud. pueden “asociarse” para mantener su visión por el resto de la vida.


¿Quién es un Optometrista?


Es un profesional no médico (que no ha estudiado medicina) especializado en el manejo de los problemas visuales (miopía, astigmatismo e hipermetropía) que pueden ser corregidos o mejorados con el uso de anteojos o de lentes de contacto.
Los optometristas no pueden hacer diagnóstico de enfermedades, realizar cirugía de ningún tipo, ni recetar medicamentos, estas son actividades exclusivas del médico oftalmólogo.
Un óptico u optometrista (es lo mismo una cosa que otra) es una persona que ha realizado la diplomatura en optometría, que son 3 años. Se dedican básicamente a corregir los problemas de graduación con gafas o lentillas, y a adaptar las lentillas. Por supuesto, también tienen nociones de enfermedades del ojo para remitirlas al especialista cuando las sospechen. Los ópticos que se dedican más al tema de las lentillas se denominan contactólogos, aunque no es una “subespecialidad” dentro de la optometría. Los optometristas están mayoritariamente en las ópticas, y unos pocos también en clínicas privadas de oftalmología. Además, poco a poco se van introduciendo en el sistema sanitario público, afortunadamente.
El oftalmólogo u oculista es el médico que se dedica a los ojos. Hay que hacer primero medicina (6 años), aprobar el examen MIR (mínimo 1 año) con nota suficiente y después hacer la especialidad (4 años). Se dedica a las enfermedades de los ojos, tanto la parte médica (en la consulta, diagnosticando y tratando con gafas, parches, colirios, etc.) como quirúrgica (es decir, operando)


¿Cómo se relacionan entre ellos ambos tipos de profesionales?. En teoría un oftalmólogo cubre todas las necesidades que puede tener una persona con sus ojos. Pero teniendo en cuenta que la mayoría de la demanda es por problemas de graduación y que no hace falta un profesional tan especializado para graduar, el optometrista está perfectamente justificado.
Cuando es sólo un problema de graduación (miopía, hipermetropía y astigmatismo) en un adulto, en general lo puede solucionar un óptico sin necesidad de acudir a un oftalmólogo. Realmente llevar gafas no es una “enfermedad” y no necesita obligatoriamente la valoración por un médico.
El resto de los problemas de los ojos sí necesitan de la participación de un oftalmólogo. En este caso, si el oculista cree necesario mandar o modificar una graduación (gafas o lentillas), mandará una receta de gafas, y en la óptica el optometrista las encarga; en este caso actuaría de forma parecida a un farmacéutico.


La pregunta del millón: ¿quién gradúa mejor?. Bien, es un tema candente, y también generador de conflictos. El oftalmólogo gradúa, evidentemente, aunque esa es sólo una parte de su trabajo. De hecho, es una parte relativamente pequeña, teóricamente, y los oftalmólogos jóvenes prefieren dejar ese apartado a los optometristas. Hay que tener en cuenta que la oftalmología ha crecido espectacularmente estos últimos años, y mientas que los oculistas “de la vieja escuela” gradúan estupendamente porque es lo que más hay hecho en su vida profesional, los nuevos oftalmólogos dedican más tiempo a las operaciones cada vez más tecnificadas, el láser, las técnicas de diagnóstico informatizadas, etc., y menos tiempo a algo que al fin y al cabo es relativamente rutinario como es graduar.
Podemos decir que los optometristas se dedican sólo a graduar, así que aunque sólo sea por pura experiencia, los ópticos gradúan, como mínimo, más rápido que los oftalmólogos.


Los casos complicados o más delicados, como los niños, es recomendable que los lleve un oftalmólogo. O si es necesario pruebas especiales cuando salen graduaciones “raras”, eso ya es terreno del oftalmólogo.
Y por otra parte, en ciertos casos (en especial en gente joven) hay que comprobar la graduación mediante un colirio que paraliza durante unas horas un músculo dentro del ojo. Y esto sólo puede hacerlo un oftalmólogo.
Y en general, como el oftalmólogo tiene una visión compleja del ojo, puede afrontar de mejor forma los casos “delicados” de graduación.

 

 

 

 

 

 

 

El queratocono (del griego κέρατο- "cuerno, córnea" y κῶνος "cono") es una condición no habitual, en la cual la córnea (la parte transparente en la cara anterior del ojo) está anormalmente adelgazada y protruye hacia adelante.

Queratocono literalmente significa una córnea en forma de cono.

 

En una disertación doctoral de 1748, un oftalmólogo alemán llamado Burchard Mauchart realizó una descripción temprana de un caso de queratocono, al que denominó staphyloma diaphanum.

 

Sin embargo, no fue hasta 1854 cuando el médico británico John Nottingham describió con claridad este fenómeno y lo distinguió de otras estasis de la córnea.1 Nottingham reportó los casos de "córnea cónica" que había observado, y describió varias de las características clásicas de la enfermedad, incluyendo poliopía, debilidad de la córnea, y dificultad para encontrar lentes correctivas apropiadas para el paciente.

 

En 1859 el cirujano británico William Bowman usó un oftalmoscopio (recientemente inventado por el médico y físico alemán Hermann von Helmholtz) para diagnosticar el queratocono y describió cómo graduar el ángulo en el espejo del instrumento para ver de la mejor manera la forma cónica de la córnea.

Bowman también intentó restaurar la visión tirando del iris con un fino gancho insertado a través de la córnea y estirando la pupila en una hendidura estenopeica vertical.

En la mayoría de los casos, las personas con queratocono temprano notan visión ligeramente borrosa y consultan al médico en busca de lentes correctivas para leer o conducir. En los estudios iniciales, los síntomas del queratocono no son, por lo general, muy diferentes de aquellos que caracterizan cualquier defecto de refracción ordinario. A medida que la enfermedad progresa, la visión se deteriora, a veces rápidamente. La agudeza visual empeora cualquiera que sea la distancia, y la visión nocturna suele ser más bien pobre. En algunos individuos la visión en uno de los ojos es marcadamente peor que en el otro. Algunos desarrollan fotofobia (hipersensibilidad a la luz), fatiga ocular por desviar la mirada para poder leer, o picazón en el ojo. Alternativamente, puede suceder que la sensación de dolor sea leve o inexistente.

La visión borrosa y distorsión de las imágenes, son los primeros síntomas, que aparecen normalmente al final de la primera década y a principios de la segunda. La enfermedad a menudo progresará lentamente durante 10 ó 20 años, tras los cuales se detendrá. En los primeros estudios, la visión puede estar sólo ligeramente afectada, causando deslumbramiento, sensibilidad a la luz, irritación.

 

Cada ojo puede estar afectado aunque el grado evolutivo puede ser diferente. La córnea se va adelgazando y deformando ocasionando un astigmatismo cada vez más elevado que no puede ser tratado mediante gafas. Esta circunstancia es uno de los puntos clave para sospechar un queratocono incipiente.

 

Los casos poco severos son tratados con éxito con lentes de contacto especialmente diseñadas para esta afección. Cuando la visión no se restablece con lentes de contacto, hay que plantear la cirugía, normalmente un trasplante de córnea. Se han probado otras técnicas quirúrgicas como la termoqueratoplastia, o la adición de tejido corneal (epiqueratofaquia).

Actualmente están disponibles los anillos o segmentos intraestromales de la córnea (en EE. UU.: Intacs; en Brasil: anillos de Ferrara o Keraring). Éstos podrían representar una solución quirúrgica, pero ningún estudio lo asegura, esta cirugía se utiliza para dar la posibilidad de que el lente de contacto se apoye con más comodidad.

Otra opción está representada por la Mini Queratotomia Radial Asimétrica (Mini Asymmetric Radial Keratotomy - M.A.R.K.), técnica quirúrgica incisional ideada por el médico italiano Marco Abbondanza, capaz de corregir el astigmatismo y curar el queratocono estadio I y II, evitando el uso de trasplante de córnea. La Mini Queratotomia Radial Asimétrica (M.A.R.K.) puede ser utilizada en combinación con el Cross-linking.

 

Recientemente se ha comenzado a utilizar la técnica de Cross linking que consiste en la combinación de radiación ultravioleta con sustancias fotosensibilizantes (Riboflavina). Esta técnica pretende aumentar la estabilidad biomecanica corneal con el objetivo de evitar el trasplante córneal.

Cuando la visión se reduce y no mejora con gafas o lentillas es necesario recurrir al trasplante corneal o queratoplastia. Esta cirugía presenta una eficacia elevada, pero no está exenta de riesgos, especialmente los que se relacionan con el rechazo inmunitario del injerto donante.

 

En años recientes, se han publicado varios estudios sobre el efecto de los tratamientos con luz ultravioleta tipo A/Riboflavina en las corneas. Holcomb C3-R/CXL aumenta el entrecruzamiento entre las fibras de colágeno y conlleva a un refuerzo biomecánico de la córnea. La fuerza biomecaánica de una córnea con queratocono está considerablemente reducida al compararla con una cornea normal. Estudios han demostrado una disminución de 50% en la rigidez para una tensión definida. La manera de consequir entrecruzamiento corneal con el procedimiento Holcomb C3-R/CXL, es a través de una solución especializada de Riboflavina que se absorbe en la córnea y que simultáneamente es expuesta a una cantidad controlada de luz ultravioleta A, que conduce directamente a fibras de colágeno más gruesas y a un aumento del entrecruzamiento de las mismas. Esto refuerza estructuralmente la córnea.

 

Astigmatismo

 

En oftalmología y optometría el astigmatismo (del griego ἀ- "sin" y στιγμή "punto") es un defecto ocular que se caracteriza porque existe una refracción diferente entre dos meridianos oculares, lo que impide el enfoque claro de los objetos, y generalmente se debe a una alteración en la curvatura anterior de la córnea. La córnea es la región transparente que se encuentra en el polo anterior del ojo y actúa como una lente a través de la cual pasa la luz que se enfoca sobre la retina en la parte posterior del ojo. La superficie de la córnea debe ser simétrica y regular en sus curvaturas, de no ser así se produce el astigmatismo.

En el ojo humano el astigmatismo es muy frecuente en mayor o menor grado y suele asociarse a otros defectos de refracción, como miopía o hipermetropía. Puede corregirse mediante el uso de lentes cilíndricas.

 

El astigmatismo es en general de origen congénito, está presente desde el nacimiento y se debe a una alteración en la curvatura anterior de la córnea; también puede estar ocasionado por una asimetría en la curvatura del cristalino. En ocasiones se origina en la vida adulta por intervenciones quirúrgicas oculares, como la cirugía de catarata, traumatismos o úlceras en la córnea.

 

Aunque puede no existir ninguna manifestación en los casos leves, en general los astigmatismos de hasta media dioptría suelen ser asintomáticos. Cuando el trastorno es importante, el síntoma principal consiste en disminución de la agudeza visual tanto para visión próxima como lejana, la visión es borrosa y los objetos se ven distorsionados. Puede existir dolor de cabeza y sensación de mareo, pues el ojo intenta compensar el defecto mediante la acomodación, con el consiguiente esfuerzo muscular. El astigmatismo casi siempre se presenta asociado a miopía o hipermetropía, por lo que los síntomas se superponen a los de estas afecciones. En los niños, los astigmatismos que afectan únicamente a un ojo y no se tratan, pueden provocar una diferencia de agudeza visual importante entre los dos ojos. El niño utiliza únicamente el ojo de mayor capacidad, mientras que el contrario acaba por quedar anulado funcionalmente, aunque su estructura física permanezca intacta, fenómeno que se conoce como ojo vago o ambliopía.

 

Las personas son capaces de ver con nitidez debido a que la parte anterior del ojo puede desviar la dirección de la luz y dirigirla hacia la superficie posterior de este órgano donde se encuentra la retina, fenómeno que se denomina refracción.  Si los rayos de luz no se enfocan exactamente sobre la retina, las imágenes son borrosas. En el astigmatismo cuando los rayos de luz atraviesan la córnea, se forman dos focos o más, usualmente perpendiculares el uno del otro, dando una imagen distorsionada.

 

Clasificación

Pueden realizarse diferentes clasificaciones, dependiendo del criterio que se utilice.

Grados[editar]
Bajo: Mayor de 0,25 dioptrías y menor de 1.
Medio: Mayor o igual a 1 dioptría y menor de 3.
Alto: Mayor o igual a 3 dioptrías.

 

Regular o irregular

 

Córnea cónica característica del queratocono que origina astigmatismo irregularAstigmatismo regular es aquel en que los dos meridianos principales se sitúan en ángulo recto. Dentro de un meridiano la refracción es uniforme. Es el astigmatismo más habitual y se puede corregir con lentes.
Astigmatismo irregular. Los meridianos principales no se sitúan en ángulo recto uno respecto al otro y la curvatura de los mismos no tiene regularidad. Es más infrecuente y difícilmente se puede corregir con el empleo de lentes. Con frecuencia está originado por un queratocono o es secundario a lesiones, quemaduras o cicatrices de la córnea.

 

Simple o compuesto

 

El astigmatismo regular puede dividirse en dos grupos: simple y compuesto.
Simple. El astigmatismo es simple cuando una de las líneas focales se sitúa sobre la retina y la otra, en cambio, lo hace delante o detrás de la misma. Por lo tanto un meridiano es emétrope y el otro no. Pueden existir 2 combinaciones: Astigmatismo miópico simple, cuando el meridiano vertical es miope y el horizontal emétrope.
Astigmatismo hipermetrópico simple, cuando el meridiano vertical es emétrope y el horizontal hipermétrope.

Compuesto. Se llama así cuando ninguna de las 2 líneas focales se sitúa sobre la retina, ninguno de los meridianos es emétrope. Son posibles  combinaciones. Astigmatismo miópico compuesto. Los dos meridianos son miopes, pero con distinta graduación.
Astigmatismo hipermetrópico compuesto. Los dos meridianos son hipermétropes, pero con distinta graduación.
Astigmatismo mixto. Recibe este nombre cuando uno de los meridianos es miope y el otro hipermétrope.

 

Directo o inverso


Astigmatismo directo. Cuando la refracción más alta tiene lugar en el meridiano vertical y la más baja en el horizontal.
Astigmatismo inverso. Contrariamente al anterior, la máxima refracción ocurre en el meridiano horizontal y la más baja en el vertical.
Astigmatismo oblicuo. Ocurre cuando el meridiano de graduación más alta no es el vertical ni el horizontal, pues está situado oblicuamente.

Para el diagnóstico del astigmatismo se emplea la esfera o abanico astigmático, que consiste en una lámina en la cual se representan una serie de líneas que forman un dibujo similar a la esfera de un reloj. Una persona con visión normal puede ver todas las líneas con igual nitidez. En cambio el paciente con astigmatismo observa algunas líneas borrosas. En el caso de que se trate de astigmatismo simple, la línea más nítida corresponde al meridiano emétrope o normal y la más borrosa al meridiano anómalo. Normalmente los dos meridianos principales se disponen en un ángulo de 90 grados.

 

Tratamiento


Gafas. La mayoría de las veces, esta deficiencia es corregida con el uso de lentes cilíndricas o esferotóricas cuando existe miopía o hipermetropía asociada.
Lentes de contacto. Son también útiles, pero se obtienen peores resultados ópticos que en la miopía o hipermetropía.
La cirugía refractiva de la córnea mediante la utilización de láser excímer (LASIK EPILASIK u otras técnicas) es eficaz, principalmente en los astigmatismos moderados de hasta 4 dioptrías, sobre todo en los astigmatismos miópicos. Este tipo de cirugía ha reducido considerablemente los riesgos quirúrgicos, siendo altos los índices de operaciones exitosas. No obstante, a pesar de que los costos de la operación han disminuido considerablemente, siguen siendo elevados.
Mini Queratotomia Radial Asimétrica (Mini Asymmetric Radial Keratotomy - M.A.R.K.). Es una técnica quirúrgica incisional indicada en ciertos casos de queratocono estadio I y II, evitando el uso de trasplante de córnea.  La M.A.R.K., como todas las operaciones quirúrgicas, no está libre de posibles complicaciones. Es una técnica quirúrgica que debe ser conocida en detalle por el cirujano.

 

La Miopía

 

La miopía (del griego μύω, "contraer (los ojos)", y ὄψ, "ojo") es un defecto de refracción del ojo en el cual los rayos de luz paralelos convergen en un punto focal situado delante de la retina, en lugar de converger en la misma retina; es el defecto inverso a la hipermetropía, en la que los rayos de luz llegan a la retina antes de converger.

Puede definirse también como un exceso de potencia de refracción de los medios transparentes del ojo con respecto a su longitud, por lo que los rayos luminosos procedentes de objetos situados a cierta distancia del ojo convergen hacia un punto anterior a la retina.

Una persona con miopía tiene dificultades para enfocar bien los objetos lejanos, lo que provoca déficit de agudeza visual y puede conducir también a dolores de cabeza, estrabismo, incomodidad visual e irritación del ojo.

 

La miopía es un defecto de refracción o ametropía. Es frecuente pero no es el problema visual más común en el mundo, pues este lugar lo ocupa otra ametropía, la hipermetropía. Esto ocurre aun en países con alta incidencia de miopía, como los Estados Unidos, donde aproximadamente el 25% de la población tiene miopía.

La magnitud de la miopía se mide en dioptrías negativas.

La miopía se corrige con lentes divergentes, ya sean gafas o lentes de contacto. En algunos casos puede utilizarse la cirugía.

 

Clasificación

 

Aunque son posibles diferentes clasificaciones, lo más usual es dividirla en dos grupos:
Miopía simple: La graduación no sobrepasa las 6 o 5 dioptrías y es de evolución limitada hasta los 22 o 24 años.
Miopía patológica, también llamada miopía magna y miopía progresiva: La graduación sobrepasa las 6 dioptrías, se cree que está causada por una alteración en el desarrollo del segmento posterior del ojo, pueden aparecer diferentes complicaciones como la atrofia coriorretiniana, la maculopatía miópica y el desprendimiento de retina.

 

Teorías

 

Factores genéticos

 

La hipótesis más aceptada es que la miopía es hereditaria. La propensión a la miopía de hijos de padres miopes es alta. El eje anterior/posterior del ojo miope es más largo que en los ojos no miopes, lo cual, provoca que la imagen se enfoque antes de llegar a la retina y cuando llega a ella ya está desenfocada.

 

Factores ambientales

 

Hay desacuerdo en que los hábitos o factores ambientales intervengan en la génesis de la miopía. Muchas personas creen que el hábito de mirar las cosas muy de cerca en la infancia puede producir miopía, sin embargo lo que en realidad ocurre es que los niños se acercan a los objetos porque son miopes y no al revés. También se habla de un aumento de la incidencia de miopía en la población mundial y se culpa de ello a factores externos como la TV o los monitores de ordenador. Es mucho más probable que hayan aumentado la habilidad y los medios técnicos de los médicos para detectar la miopía. Es preciso recordar que aún en el siglo XXI mucha gente, quizá más de la mitad de la población mundial, morirá sin haber sido atendida jamás por un oftalmólogo. En modelos animales se ha demostrado que el ojo compensa el desenfoque causado por una lente negativa alargándose. El mecanismo fisiológico responsable de esta elongación del ojo es desconocido, pero el mecanismo está demostrado y descrito con precisión matemática en humanos.

 

Combinación de factores genéticos y ambientales

 

Una susceptibilidad genética sumada a factores ambientales ha sido postulada como explicación a los diversos grados de miopía en diferentes poblaciones. Medina demostró que la miopía es un proceso realimentado en donde factores genéticos y ambientales pueden coexistir.

 

Complicaciones

 

Las personas que presentan una miopía elevada están más predispuestas que la población general a diferentes enfermedades oculares, entre las que se pueden citar:
El glaucoma (aumento de la presión intraocular).
La catarata u opacidad del cristalino. La catarata en el paciente miope puede aparecer en edades más tempranas de lo habitual.

 

El desprendimiento de retina.


Maculopatía. Es una degeneración de la zona más sensible de la retina, la mácula. La maculopatía miópica puede presentarse en pacientes con más de 6 dioptrías.
Mancha de Fuchs. Es una lesión de color oscuro que afecta a la zona de la mácula.

Por ello se aconseja que aquellas personas que presenten una miopía con graduación superior a 6 dioptrías, sean sometidas a revisiones periódicas que deberían incluir no solo la agudeza visual, sino la medida de la presión intraocular y una valoración con oftalmoscopio.

 

Tratamiento

 

En la mayor parte de las personas con miopía, para poder enfocar los objetos lejanos sobre la retina, se debe interponer entre ésta y el objeto una lente divergente o negativa, ya sea en la forma de gafas, lente de contacto (lentillas) o lente intraocular.

 

Otra posibilidad es alterar el valor dióptrico de la córnea mediante cirugía con láser, se pueden aplicar varias técnicas, como la PKR, LASIK, LASEK, EPILASIK o RELEX-SMILE. Cuando no es posible la cirugía láser para corregir el defecto y el paciente no desea utilizar gafas ni lentillas, puede realizarse una intervención mediante la cual se coloca una lente intraocular.

Cuando hay una gran diferencia de refracción entre un ojo y otro (anisometría), el ojo de mayor graduación corre el peligro de no desarrollar por completo su potencial. El uso de la corrección adecuada puede mejorar la visión del ojo afectado si se realiza durante la infancia, antes de que termine el desarrollo visual.

 

En los últimos años se han utilizado lentes de contacto nocturnas que moldean la córnea y modifican su poder dióptrico por la presión que ejercen. Estas lentes se quitan durante el día. El tratamiento se conoce como ortoqueratología. No ha tenido gran difusión ya que los resultados no son inmediatos ni duraderos, y muchos pacientes lo abandonan por incomodidad.

En toda persona, aun hipermétrope o emétrope, el ojo crece acompañando el ritmo de crecimiento corporal. En los ojos miopes el eje anterior aumenta con el crecimiento y por lo tanto aumenta la magnitud de la miopía. Muchas personas, especialmente los padres de los niños miopes, ven con preocupación este fenómeno y lo consideran un fracaso del tratamiento. Es necesario recordar que la función tanto de gafas como de lentes de contacto es conseguir una visión correcta mientras se usan.

 

Estrabismo

 

El estrabismo es la desviación del alineamiento de un ojo en relación al otro, impidiendo la fijación bifoveolar. Esto impide fijar la mirada de ambos ojos al mismo punto del espacio, lo que ocasiona una visión binocular incorrecta que puede afectar adversamente a la percepción de la profundidad.

Cuando el estrabismo es congénito o se desarrolla durante la infancia, puede causar ambliopía, patología en la cual no existe un correcto desarrollo de las estructuras neurológicas responsables de la visión, motivo por el cual, cuando se llega a la edad adulta y pese corregirse la patología que dio origen a la ambliopía (estrabismo, vicio de refracción etc) la visión con el ojo ambliope es insuficiente, no pudiendo ser corregida con tratamiento alguno. La ambliopía es reversible durante la infancia y ocasionalmente adolescencia con medidas terapéuticas adecuadas, que en el caso del estrabismo suelen ser el tratamiento con parches y eventualmente el uso de lentes.

 

Clasificación

 

Se distinguen dos tipos:


Estrabismo comitante: Cuando la desviación es igual, independientemente de hacia dónde se dirija la mirada. Esto indica que los músculos extraoculares funcionan individualmente pero que no se enfocan hacia el mismo objeto. Este tipo de estrabismo en niños menores de 6 años raramente indica desórdenes neurológicos graves. La ceguera de un ojo normalmente causa que éste se desvíe hacia dentro (en un niño) o hacia fuera (en un adulto).
Estrabismo incomitante: Ocurre cuando el grado de desviación varía con la dirección de la mirada. Esto indica que uno o más de los músculos extraoculares no funcionan con normalidad.

 

Los tipos de estrabismo incluyen:


esotropia o endotropia, o estrabismo convergente (desviación hacia la región nasal).
exotropia, o estrabismo divergente (desviación hacia temporal).
hipertropia e hipotropia, desviación vertical de un ojo con respecto al otro, siempre se suele hacer referencia al ojo que presenta hipertropia (desviación hacia arriba)

En algunos casos siempre es el mismo ojo el desviado, en otros son los dos,en este caso se denomina estrabismo alternante.

El estrabismo en la niñez, puede producir que el cerebro suprima la imagen que corresponde al ojo desviado (ambliopía).

 

Etiología

 

Generalmente no hay una causa clara. Normalmente uno de los ojos suele tener visión mucho más reducida desde el nacimiento (como en una catarata congénita) o los dos ojos pueden tener diferentes propiedades ópticas, por ejemplo un ojo puede ser apreciablemente más miope, o más astigmático que el otro, o puede simplemente tener una miopía, hipermetropía o astigmatismo. Puede también existir lesiones anatómicas en los nervios o en los músculos. También, cualquier tipo de enfermedad que ocasione una disminución de visión en alguno de los ojos puede provocar estrabismo.

El estrabismo lo padecen entre el tres y el cinco por ciento de todos los niños (afecta a ambos sexos por igual) y suele existir alguna historia familiar.

 

Tropias y forias

 

"Tropia": "desviación manifiesta" o sea que la desviación es detectada a simple vista. "Foria" es un estrabismo que se oculta la mayoría del tiempo. Es una desviación latente y a veces solo se pone de manifiesto mediante el denominado cover–test. Las Forias se definen del mismo modo que las tropias: endoforía (uno de los ojos tiende a desviar hacia el interior), exoforía (fuera), hiperforia (arriba) e hipoforia (abajo).

Las forias comúnmente no ocasionan síntomas. Sin embargo, si la foria es grande, se necesita una gran cantidad de esfuerzo para que los músculos mantegan los dos ojos alineados y evitar la diplopía. Esto puede conducir a problemas astenópicos y aparecer dolores de cabeza.

Cuando el estrabismo es intermitente, los ojos pueden permanecer alineados y aparecer derecho la mayoría del tiempo. Ocasionalmente el esfuerzo muscular estropea esta alineación y entonces aparece el estrabismo.

 

Diagnóstico

 

Los ojos del paciente con estrabismo deberían examinarse tan pronto como sea posible. La meta está en impedir la ambliopía ("ojo perezoso") y permitir el buen desarrollo de la visión binocular. Ningún niño es demasiado joven para ser examinado y el cuidado temprano puede impedir problemas que más tarde no pueden ser corregidos. El tratamiento es más efectivo cuando se comienza antes. Después de los 7 años, las posibilidades son más pobres.

Las pruebas de estrabismo consisten en un examen general, pruebas de reflexión de luz en la córnea y pruebas de cobertura. En las pruebas de cobertura se tapa cada ojo para detectar cuál es el estrábico. Si el ojo examinado es el que padece el estrabismo fijará la mirada cuando se cubra el “ojo bueno”. Si es el “ojo bueno”, no habrá cambios en la fijación, puesto que ya está fijo. Dependiendo de la dirección en la que se desvíe el ojo estrábico se puede evaluar el tipo de tropia o foria que padece.

Los servicios sanitarios de atención primaria tienen protocolos de manejo y detección precoz de las anomalías visuales en niños que deberían ser capaces de detectar el estrabismo en fases precoces que permitan abordar un tratamiento eficaz en el menor plazo posible.

 

Tratamiento

 

 Práctica de cirugía para la corrección de estrabismo.
El estrabismo se puede tratar con cirugía, gafas o prismas ópticos, oclusiones con parches, o ejercicios oculares. Los objetivos con los niños, son lograr un aspecto normal en los ojos, pero con una buena visión en cada ojo (con o sin la corrección óptica), una buena visión binocular y percepción de profundidad. Si un adulto tiene un estrabismo desde la niñez que no fue tratado, disminuye (pero no elimina) el porcentaje de éxito en la recuperación de la ambliopía y de la estereopsis. Para un adulto, la meta puede ser simplemente estética.

El tratamiento consiste en acciones tendentes para mejorar la visión (intentar combatir la ambliopía) y mediante gafas y oclusiones y a veces cirugía sobre los músculos de ojo.

Las gafas, con o sin oclusión, son frecuentemente el primer tratamiento, especialmente para las esotropias acomodativas, en la que la acomodación juega un papel decisivo. Si después de esto todavía existe una desviación de los ojos residual se tendrá que recurrir a la cirugía. Las gafas afectan la posición al cambiar la reacción de la persona al enfoque. Los prismas cambian la dirección de la luz y por consiguiente las imágenes, lo que provoca el cambio en la posición del ojo.

La oclusión es la terapia más importante para los los niños que tienen una disminución de la visión (ambliopía). Un parche se pone sobre el ojo normal ("bueno"), para forzar el uso del torcido ("pobre" o ambliope) con el objeto de que su visión mejore y se igualen. Generalmente, la cirugía para la alineación se demora hasta que la visión del ojo ambliope se ha restablecido y estabilizado.

 

La cirugía se usa para acortar, alargar o cambiar la posición de uno o más de los músculos del ojo con eficacia, permitiendo la alineación correcta de ambos ojos. La cirugía para el estrabismo tiende al "fortalecimiento" de algunos músculos del ojo y al "debilitamiento" de otros, para cambiar su fuerza efectiva sobre el globo ocular y lograr el alineamiento. A veces, un efecto de debilitamiento puede realizarse sin la cirugía convencional, mediante la inyección de una medicación compuesta por toxina botulínica que paraliza el músculo.

La cirugía de estrabismo es un procedimiento relativamente seguro, pero puede tener algunos riesgos como cualquier cirugía y anestesia. Frecuentemente es necesaria más de una intervención para obtener la mejor alineación de los ojos y las gafas normalmente se tienen que seguir llevando.

 

 El tratamiento precoz del estrabismo en la infancia puede reducir las posibilidades de desarrollar ambliopía y problemas de percepción de la profundidad. Las lentes prismáticas se utilizan para evitar que se produzca la visión doble (diplopía); sin embargo, esto no cura la dolencia.

En adultos con alineamiento visual normal, el comienzo del estrabismo normalmente provoca diplopía. Es recomendable realizar una visita al oftalmólogo para revisar la salud ocular y al optometrista (especialista de la visión) para revisar la salud visual, durante el primer año de vida y otra entre los 3 y 6 años de edad. En un estrabismo la vigilancia y control debe extenderse hasta la adolescencia, aunque la situación estética sea normal.

 

Catarata

 

La catarata es la opacificación parcial o total del cristalino. La opacifiación provoca que la luz se disperse dentro del ojo y no se pueda enfocar en la retina, creando imágenes difusas. Es la causa más común de ceguera tratable con cirugía. Tiene diversas causas pero se le atribuye mayormente a la edad aunque también hay muchas otras causas. Con el tiempo se depositan partículas de un color café-amarillo que poco a poco van opacando el cristalino.

Las cataratas generan problemas para apreciar los colores, cambios de contraste y actividades cotidianas como conducir, leer, etc.

 

Etiología

 

Edad

 

Es la causa más común. Las proteínas se desnaturalizan y degradan con el tiempo, el proceso se acelera por enfermedades como la diabetes y la hipertensión. Factores ambientales como toxinas, radiación ultravioleta (UV) tienen un efecto acumulativo a través del tiempo. Estos efectos se pueden agravar por la pérdida de mecanismos de protección y restauración por alteraciones en la expresión del genoma y procesos químicos dentro del ojo.

 

Trauma

 

Trauma puede causar que los tejidos del cristalino se inflamen y adquieran una coloración blanca. Mientras que la hinchazón se reduce conforme pasa el tiempo la coloración blanca puede retenerse. En el caso de golpes severos o heridas que perforen el ojo la cápsula en la cuál se encuentra el cristalino, puede ser dañada; lo que permite que los fluidos dentro del ojo entren rápidamente al cristalino y genere inflamación y que adquiera coloración blanca, se obstruya la luz de modo que no llegue a la retina. Seguido de un shock eléctrico las cataratas pueden desarrollase de un 0.7 a un 8 %

 

Radiación

 

La radiación UV, específicamente la UV-B, ha mostrado causar cataratas y hay evidencia de que utilizar lentes oscuros desde edades tempranas puede ralentizar el desarrollo de éstas más adelante. Por medio de experimentos en humanos y en animales se descubrió que la exposición a microondas puede causar cataratas. El mecanismo no es conocido a detalle pero cree que radica en cambios de calor en enzimas que en general protegen las proteínas del cristalino. Las cataratas también se han asociado con la radiación ionizante como los rayos-X. Además de las causas anteriores también podemos añadir el daño estructural al ADN de las células del cristalino. Los choques eléctricos pueden desnaturalizarlas y emblanquecer las proteínas que se encuentran por coagulación. Este es el mismo proceso que hace que la clara de los huevos se vuelvan blancas cuando se cocinan. Radiación Infrarroja asociada a fuentes de calor puede generar cataratas: es conocido este efecto en trabajadores de fundición de metales y vidrio 1 Los lásers de suficiente potencia también pueden dañar el ojo y tejidos epiteliales.

 

Genética

 

La genética es un factor grande para el desarrollo de cataratas, comúnmente por medio de mecanismos que tratan de proteger el cristalino. La presencia de cataratas en la juventud de las personas en general se debe a algún síndrome.

Algunos ejemplos de anormalidades cromosómicas asociadas a las cataratas son: Síndrome de maullido de gato, síndrome de Dowm, síndrome de Turner y síndrome de Edward. Para el caso de desórdenes de cromosomas únicos los ejemplos son: síndrome de Alport, síndrome de Conradi–Hünermann, síndrome de Lowe, etc.

 

Enfermedades de piel

 

La piel y el cristalino tienen el mismo origen embriótico y pueden ser afectados por las mismas enfermedades. Quienes padecen dermatitis atópica y eczema ocasionalmente desarrollan una úlcera en escudo. Ictiosis es un desorden autosomal recesivo asociado a las cataratas cuneiformes y de esclerosis nuclear. También el síndrome del nevo de las células basales y pénfigo tienen asociaciones similares.

 

Uso de drogas

 

El fumar tabaco ha mostrado un aumento del doble en el desarrollo de cataratas escleróticas y triplicar el de cataratas subcapsulares posteriores. Existe evidencia contradictoria en cuánto a los efectos del alcohol. Algunas encuestas han mostrado un nexo, pero otros que han dado seguimiento a los pacientes no.

 

Medicamentos

 

Algunos medicamentos, como los corticosteroides, pueden inducir el desarrollo de cataratas. Pacientes con esquizofrenia tienen factores de riesgo de opacidad de cristalino (como diabetes, hipertensión y desnutrición) pero es poco común que los medicamentos para controlar la esquizofrenia contribuyan a la formación de cataratas. Miosis y triparanol pueden aumentar el riesgo.

 

Córnea

 

La córnea es la parte frontal transparente del ojo humano que cubre el iris, la pupila y la cámara anterior. La córnea, junto con la cámara anterior y el cristalino, refracta la luz. La córnea es responsable de dos terceras partes de la potencia total del ojo.  En humanos, el poder refractivo de la córnea es de aproximadamente 43 dioptrías.  Aunque la córnea contribuye a la mayor parte del poder de enfoque del ojo, su enfoque es fijo. Por otro lado, la curvatura del cristalino se puede ajustar al enfoque dependiendo de la distancia al objeto.

No obstante, la córnea no es tan solo una lente, ya que es el tejido con mayor densidad de terminaciones nerviosas en el cuerpo humano.  Los términos médicos relacionados con la córnea suelen comenzar con el prefijo "querat-" del griego antiguo κέρας, “cuerno”.

 

Estratos

 

La córnea humana, así como la de otros primates, tiene seis capas celulares. La córnea de los gatos, perros y otros carnívoros sólo tienen cuatro.6 Las capas de la córnea humana, desde la anterior a la posterior, son:
Epitelio corneal: Representa un 10% de la estructura total de la córnea y se considera una continuación del epitelio de la conjuntiva, es el epitelio escamoso estratificado más organizado. Se divide en 4 capas: Capa de Células Escamosas: Su función es dispersar y retener la película lagrimal, contiene zónulas de oclusión y funcionan como válvulas para regular el paso de substancias. Tiene una vida media de 4 a 8 días y de su reposición se encarga la capa basal.
Capa de Células Aladas: Tiene Factores promotores de crecimiento y tarda en regenerarse de 4 a 6 semanas

 

Membrana basal


Capa Basal: Le permite tener mayor adhesión a la membrana de bowman.

Membrana de Bowman (también llamada membrana basal anterior, aunque en realidad no es una membrana como tal, sino una capa condensada de colágeno): Es una capa resistente que protege el estroma corneano. Está conformada principalmente por fibras de colágeno de tipo I organizadas de forma irregular. Tiene un espesor de 14 micrómetros, Esta capa se puede regenerar, pero no obtiene su grosor original y está ausente o es muy fina en seres no primates.
Estroma corneal: El estroma es el estrato más fuerte de la córnea y representa el 90% de su volumen, está constituido por un 80% de agua y 20% de sólidos. Tiene aproximadamente 200 láminas. Contiene fibras de colágeno que guardan la misma distancia entre si y es lo que le da la transparencia a la córnea; también contiene queratocitos que sirven para regenerar las fibras de colágeno y proteoglucanos que mantienen distribuidas las fibras de colágeno.
Capa de Dua: corresponde a una capa consistente y bien definida que separa la última fila de queratocitos en la córnea. Probablemente esté relacionada con la hidropesía aguda, Descematocele y distrofias pre-Descemet. Es la última en incorporarse en la anatomía de la córnea.


Membrana de Descemet (membrana basal posterior): es una capa que carece de células y sirve como una membrana basal modificada del epitelio posterior o endotelio corneal. El estrato está formado principalmente por fibras de colágeno IV y tiene un espesor de 5 a 20 µm, dependiendo de la edad, esta capa va ganando aproximadamente una micra de espesor cada 10 años.
Endotelio corneal: es un epitelio simple de células cúbicas ricas en mitocondrias de aproximadamente 5 µm de espesor. Estas células son responsables del transporte de fluidos y solutos entre los compartimentos acuoso y estromal. El término “endotelio” es erróneo debido a que este epitelio es irrigado por humor acuoso y no por sangre y linfa. Además tiene un origen, apariencia y funcionalidad diferente al endotelio vascular. A diferencia del endotelio vascular, el endotelio corneal no se regenera si no que se estira para compensar la pérdida de células muertas, lo que tiene un fuerte impacto en la regulación de los fluidos. Si el endotelio no puede conservar un balance de fluidos, el estroma se hincha debido al exceso de líquidos, lo que provocará la pérdida de transparencia de la córnea.Esta capa también contiene zónulas de oclusión que sirven como válvulas para dejar pasar el humor acuoso. Contiene aproximadamente de 3500 a 4000/mm² de células al momento de nacer y el mínimo necesario para su funcionamiento es de 300 a 600/mm² células.

Inervación

 

Existe en la córnea una rica trama de nervios sensitivos provenientes de la división oftálmica del nervio trigémino, fundamentalmente por vía de los nervios ciliares largos. Se calcula que en la córnea hay una inervación sensitiva que es 300 veces mayor que la de la piel y 80 la del tejido dentario. Tras formar un plexo anular en el limbo, pierden sus vainas de mielina y penetran en el estroma anterior, desde donde perforan la membrana de Bowman y penetran en el epitelio, en donde se encuentran sus terminaciones . La concentración de estas terminaciones es de 20 a 40 veces mayor que la pulpa dental y entre 300 a 600 veces más que la piel , con mayor densidad en los dos tercios centrales de la córnea. Esto indicaría que la lesión sobre una sola célula epitelial sería suficiente para provocar la percepción dolorosa.

 

Se han detectado tres tipos de terminaciones nerviosas 1) nociceptoras, 2) polimodales y 3) de temperatura. Las segundas responden a variados estímulos de tipo químico, mecánico, etc. Cuando se dañan estas terminaciones, la regeneración no recupera exactamente la sensibilidad específica anterior.

Tanto en el trofismo tisular como en la regeneración del tejido después de un trauma, la inervación juega un papel fundamental al liberar neuropéptidos, que a su vez estimulan la llegada de células inflamatorias, NGF, neurotrofinas, etc.

 

Transparencia

 

La transparencia es una de las características más importantes de la córnea, ya que cualquier disminución en la transparencia limitara el paso de la luz a las estructuras fotosensibles. Su transparencia depende de:
Ausencia de vasos sanguíneos y linfáticos
Cantidad adecuada de proteoglucanos

Adecuada hidratación

La transparencia de la córnea depende primordialmente del ordenamiento regular de las fibras del estroma y esto depende a su vez de la cantidad de proteoglucanos que existen entre ellas. Puesto que los proteoglicanos del estroma son fuertemente hidrofílicos, cualquier exceso de ellos determinara un aumento de agua y con ello la separación entre las fibras, desordenándolas y formado centros de dispersión refractiva de la luz. De la misma manera la adecuada cantidad de agua garantiza que los proteoglucanos ocupen el mismo espacio y con ello mantengan las fibras de colágeno en posición ordenada. Es importante considerar que no existen vasos sanguíneos ni linfáticos y que sus fibras nerviosas son amielínicas, condiciones que contribuyen a su transparencia.

 

Enfermedades y desórdenes


Queratitis.:La queratitis es una inflamación que afecta a la córnea, es decir la porción anterior y transparente del ojo. Puede estar originada por múltiples causas, una de las más frecuentes es una infección bacteriana o vírica. Suele producir intenso dolor ocular, enrojecimiento del polo anterior de ojo, lagrimeo y fotofobia. En ocasiones se forman úlceras en la córnea que pueden llegar a ser graves u ocasionar disminución en la agudeza visual por alteración en la transparencia. Las personas portadoras de lentillas o las que sufren un traumatismo que afecta a la superficie anterior de la córnea, son más propensas a presentar queratitis de origen infeccioso
Queratocono.
Distrofia corneal.
Queratoconjuntivitis seca.
Megalocórnea.
Astigmatismo.
Anillo de Kayser-Fleisher.
Insuficiencia límbica.
Glaucoma.

 

Trasplante de córnea

 

La córnea es el lente externo transparente en la parte frontal del ojo. Un trasplante de córnea es la cirugía para reemplazar la córnea con el tejido de un donante y es uno de los trasplantes más comunes que se realizan.

Usted probablemente estará despierto durante el trasplante, pero le aplicarán un medicamento para relajarlo. La anestesia local (medicamento insensibilizador) se le inyectará alrededor del ojo para bloquear el dolor e impedir el movimiento ocular durante la cirugía.

 

El tejido para el trasplante de córnea provendrá de una persona (donante) que haya muerto recientemente. La córnea donada se procesa y se analiza en un banco local de ojos para verificar que su uso sea seguro en la cirugía.

El tipo más común de trasplante de córnea se denomina queratoplastia penetrante. Durante este procedimiento, el cirujano extirpará un pequeño pedazo redondo de la córnea. Luego, se suturará el tejido donado dentro de la abertura de la córnea.

Una nueva técnica se llama queratoplastia laminar. En este procedimiento, sólo se reemplazan las capas internas y externas de la córnea, en lugar de todas las capas. Esta técnica puede conducir a una recuperación más rápida y a menos complicaciones.

 

Pterigión

 

El pterigión consiste en un crecimiento anormal por inflamación de tejido de la conjuntiva (tejido fino y transparente que cubre la superficie externa del ojo), que tiende a dirigirse desde la parte blanca del ojo hacia el tejido de la córnea (superficie anterior y transparente del ojo). Este tejido anómalo se inflama por falta de lubricación (falta de lágrimas), por la exposición solar, el viento u otros agentes irritantes. Quien lo padece tiene la sensación de tener un cuerpo extraño en el ojo y éste tiene una apariencia congestiva (ojo rojo).

 

Causas

 

Se desconoce la causa exacta del pterigión. Los factores más comunes que contribuyen al pterigión incluyen:
- Exposición excesiva a la luz solar.
- Edades en aumento.
- Trabajar en exteriores.
- Exposición excesiva a condiciones ambientales ásperas como el polvo, la suciedad, el calor, el aire, la sequedad y el humo.
- Exposición excesiva a alérgenos como los solventes y químicos industriales.
En teoría, la razón para que crezca un nuevo tejido conjuntivo en dirección a la córnea, es que los factores anteriormente mencionados tienden a evitar un correcto lubricado del ojo por parte de la película lagrimal, lo cual ocasiona sequedad y posteriormente irritación en esa zona, como resultado nace nuevo tejido conjuntivo que se superpone al irritado ocasionando el pterigión. El problema es que la elevación impide nuevamente el correcto accionar de la lágrima, haciendo el pterigión mayor.

 

Prevención

 

La forma más fácil de prevenir el pterigion es con la protección solar que brindan las gafas con filtro ultravioleta, junto con el uso de gorra o sombrero desde la niñez. En un medio ecuatorial la intensidad de la radiación solar es más intensa entre las 10:00 y las 14:00. Por eso se recomienda en lo posible protegerse del sol entre esas horas. El uso de lubricantes oculares en gotas o gel para personas expuestas a temperaturas o ambientes irritantes también es recomendado.

 

Tratamiento

 

No existe tratamiento médico, local o general, que haga desaparecer dicho tejido; sin embargo el uso de lubricantes oculares y algunas gotas con corticoides ayudan a disminuir la sensación de cuerpo extraño del paciente y en cierta forma evitar que el pterigión aumente de tamaño. Cuando el pterigión produce molestias al paciente o aumenta de tamaño de manera hasta ocupar la zona pupilar, impidiendo la visión, es necesario recurrir a la cirugía.

Se utiliza anestesia local. El ojo es abierto con un separador. Se coloca bajo un microscopio y se le pide que dirija la visión hacia un punto determinado. Se le protegerá con un campo estéril, pero podrá respirar y hablar normalmente. El autograft significa que una pequeña porción de su conjutiva será colocada en el sitio en donde se realiza la escisión del pterigión. Se colocarán suturas absorbibles o se retiraran las mismas al cabo de dos semanas. Después de la cirugía se le colocará un parche, que a los pocos días se le quitará. El ojo estará rojo, tardará unas pocas semanas en recobrarse. Deberá consumir los medicamentos prescritos y utilizar gafas oscuras durante un tiempo.

 

Complicaciones

 

Como toda cirugía no está libre de complicaciones, tales como infección (0,5%) de gravedad variable, pudiendo ocasionar la pérdida de la visión y la atrofia del ojo, pérdida de transparencia de la zona intervenida, adelgazamiento de la córnea, ulceración o perforación, granuloma a cuerpo extraño, cicatriz conjuntiva hipertrófica, recidiva precoz y otras complicaciones tardías como hipotonía, herida filtrante, inflamación intensa, infecciones intraoculares, cataratas, queratopatía bullosa, etc.

 

Iris

 

El iris, en anatomía, es la membrana coloreada y circular del ojo que separa la cámara anterior de la cámara posterior. Posee una apertura central de tamaño variable que comunica las dos cámaras llamada pupila. Su función principal es controlar la cantidad de luz que penetra en el ojo.

Corresponde a la porción más anterior de la túnica vascular del ojo, la cual forma un diafragma contráctil delante del cristalino. Se ubica tras la córnea. El iris dispone de dos músculos, el músculo esfínter del iris que disminuye la pupila de tamaño (miosis), y el músculo dilatador del iris que permite a la pupila dilatarse (midriasis).

 

Color del iris

 

Está determinado genéticamente. En los niños recién nacidos, el color del iris suele ser azul claro o grisáceo. La coloración definitiva se alcanza entre los 6 y 10 meses. El color está determinado por el número y distribución de unas células que contienen el pigmento melanina y se llaman melanocitos.

Si la melanina se encuentra solamente en la zona del epitelio pigmentario retinal de la superficie posterior del iris, el ojo es azulado. En cambio, si esta se distribuye por todo el espesor del iris, el ojo es de color marrón.

 

Cámara anterior

 

La Cámara Anterior es una estructura del ojo que esta limitada por delante por la córnea y por detrás por el iris y el cristalino. Este espacio se encuentra relleno de un líquido que se llama humor acuoso, el cual circula libremente y aporta los elementos necesarios para el metabolismo de las estructuras anteriores del ojo que son avasculares (no reciben aportes nutritivos de la sangre) como la córnea y el cristalino.

En un lugar de la cámara anterior que se llama ángulo iridocorneal (el punto de unión entre el iris y la córnea) se encuentra el canal de Schlemm por el cual se elimina el humor acuoso sobrante. El equilibrio entre la producción y la eliminación del humor acuoso es de gran importancia para el normal funcionamiento del ojo. Si el canal de Schlemn se obstruye por alguna circunstancia, aumenta la presión normal del humor acuoso y se produce una enfermedad llamada glaucoma.

 

Cámara posterior

 

La cámara posterior del ojo es un espacio situado detrás del iris. Está bañado por un fluido que se llama humor acuoso, el cual se produce en esta zona en los llamados procesos ciliares.

La cámara posterior comunica por delante a través de la pupila con la cámara anterior del ojo y por detrás está en contacto con el cuerpo vítreo. Separando la cámara posterior y la región posterior del ojo se encuentra el cristalino.

El humor acuoso que inunda y se produce en este espacio es de gran importancia, pues nutre a los tejidos avasculares (sin riego sanguíneo) del ojo, como la córnea y el cristalino. Este líquido debe mantenerse a una presión determinada. Si la presión del humor acuoso es demasiado elevada, se produce una enfermedad llamada glaucoma que puede tener repercusiones importantes en la capacidad visual.

 

Pupila

 

La pupila es una estructura del ojo que consiste en un orificio situado en la parte central del iris por el cual penetra la luz al interior del globo ocular. Se trata de una abertura dilatable y contráctil, aparentemente de color negro que tiene la función de regular la cantidad de luz que le llega a la retina, en la parte posterior del ojo.

El tamaño de la pupila está controlado por dos músculos: el esfínter de la pupila que la cierra y está inervado por fibras parasimpáticas y el músculo dilatador de la pupila que la abre y está controlado por fibras simpáticas. Su diámetro es de entre 3 y 4,5 milímetros en el ojo humano. En la oscuridad puede llegar a ensancharse hasta los 5 a 9 mm. Existe una considerable variación en el tamaño máximo de la pupila entre diferentes personas.

Reflejos pupilares

Reflejo de Whytt

El reflejo fotomotor de la pupila se examina con una linterna durante la exploración neurológica. Este reflejo, donde participan los nervios craneales II y III, consiste en la constricción de la pupila como respuesta a la iluminación. Cuando penetra la luz en un ojo, las dos pupilas se constriñen al unísono (reflejo consensual) porque cada retina envía fibras a las cintillas ópticas de ambos lados.

Terminología

 Pupilas discóricas: son aquellas con forma irregular.
 Pupilas isocóricas en el caso de que ambas presentan el mismo tamaño.
 Pupilas anisocóricas si tienen tamaño diferentes
 Si la pupila reacciona a la luz disminuyendo de tamaño se habla de pupila normorreactiva.
 Si la pupila reacciona poco a la luz se habla de pupila hiporreactiva.
 Si la pupila esta dilatada se dice que está en midriasis.
 Si está contraída se dice que está en miosis.
 Pupila de Argyll Roberston es un signo clínico que consiste en la abolición del reflejo fotomotor, (contracción de las pupilas a la luz), con conservación del reflejo de acomodación. Se produce en diferentes enfermedades, entre ellas la sífilis cerebral o neurosífilis.

 

Anisocoria

 

La anisocoria es un signo médico que se define como una asimetría del tamaño de las pupilas, debido a un diferente estado de dilatación de dicha estructura, sea por una miosis (contracción pupilar) o una midriasis (dilatación pupilar) anormal y unilateral.

 

Causas

 

Dado que esta condición es un signo y no una enfermedad en sí misma, se pueden identificar múltiples patologías que determinan su aparición. Incluso en aproximadamente 10% de la población se considera "fisiológica" o normal, cuando no supera los 0.6 mm de diferencia de diámetro pupilar, y no se asocia a otras manifestaciones. Cuando aparece desde la infancia sin ningún síntoma asociado se puede suponer que es un proceso hereditario, sobre todo si hay otro miembro de la familia afectado. Por otra parte, las patologías causales de anisocoria pueden agruparse en forma general en:

    1. Vasculares: Accidentes vasculares encefálicos, aneurismas cerebrales.
    2. Tumorales: Cerebrales, Síndrome de Claude Bernard-Horner producido por tumores torácicos
    3. Infecciosas: Meningitis, encefalitis, abscesos cerebrales.
    4. Medicamentos oftalmológicos: Atropina, otros.
    5. Otras: Glaucoma.

Los antecedentes, la historia clínica y el examen físico aportan datos que puedan orientar a una u otra patología causal. Por ejemplo, la aparición brusca de anisocoria después de un traumatismo encefálico, orienta a una posible causa hemorrágica, en cambio un cuadro de aparición paulatina, con antecedente de cefalea, visión doble, vómitos explosivos, orienta más a una patología tumoral. Si aparece con fiebre y cefalea, además de rigidez de nuca, se puede pensar en meningitis. Si la aparición es súbita, con intenso dolor ocular o cefalea, y pérdida de la visión en un ojo, se debe pensar en glaucoma.

 

Miosis

 

La miosis es un término usado en medicina para indicar la disminución del tamaño o contracción de la pupila del ojo. Se produce gracias al músculo esfínter del iris que disminuye la pupila de tamaño (miosis). Esta acción es antagónica a la dilatación de la pupila o midriasis, realizada por el músculo dilatador del iris.

Fisiopatología

La miosis es una respuesta normal del organismo al aumento de luminosidad, pero puede ser generada también por una variedad de condiciones, incluyendo ciertos fármacos o sustancias químicas y varias enfermedades. El proceso es controlado por el sistema nervioso parasimpático.

Las gotas oftálmicas usadas con el propósito de causar miosis son conocidas como mióticas.

 

Etiología


Enfermedades

Ciertas enfermedades pueden producir miosis patológicas, entre ellas se encuentran:

    Síndrome de Horner: daños específicos del sistema nervioso simpático que afecta la inervación de la cara.
    Tumor de Pancoast: un tumor atípico de pulmón que causa daño al trayecto de nervios simpáticos del iris.
    Hemorragia intracraneal.
    Miosis espasmódica: ésta es producida por irritación en el nervio motor ocular común.
    Miosis Espinal: Se produce por lesión en la médula espinal.

 

Fármacos

 

Muchos medicamentos pueden producir miosis como efecto secundario:

    Opioides como el tramadol, codeína, morfina y metadona;
    Antipsicóticos, incluyendo haloperidol, torazina y otros;
    Agentes colinérgicos como el carbacol, metacolina y algunos medicamentos que se usan para tratar la enfermedad de Alzheimer;
    Algunos fármacos usados como quimioterapia;

Músculo dilatador del iris

El músculo dilatador del iris, también llamado dilatador de la pupila, es un músculo que se encuentra en el interior del ojo y tiene la función de dilatar la pupila para aumentar la cantidad de luz que penetra en el globo ocular. Se encuentra situado en la parte posterior del iris y está constituido por fibras musculares lisas que se disponen de forma radial, su función está controlada por fibras nerviosas pertenecientes al sistema nervioso simpático. La acción de este músculo se contrarresta por la del músculo esfinter del iris que tiene la función contraria, es decir disminuye el tamaño de la pupila.

 

Estrabismo

 

El estrabismo es la desviación del alineamiento de un ojo en relación al otro, impidiendo la fijación bifoveal. Esto impide fijar la mirada de ambos ojos al mismo punto del espacio, lo que ocasiona una visión binocular incorrecta que puede afectar adversamente a la percepción de la profundidad.

Cuando el estrabismo es congénito o se desarrolla durante la infancia, puede causar ambliopía, patología en la cual no existe un correcto desarrollo de las estructuras neurológicas responsables de la visión, motivo por el cual, cuando se llega a la edad adulta y pese corregirse la patología que dio origen a la ambliopía (estrabismo, vicio de refracción etc) la visión con el ojo ambliope es insuficiente, no pudiendo ser corregida con tratamiento alguno. La ambliopía es reversible durante la infancia y ocasionalmente adolescencia con medidas terapéuticas adecuadas, que en el caso del estrabismo suelen ser el tratamiento con parches y eventualmente el uso de lentes.

 

Clasificación

Se distinguen dos tipos:


Estrabismo comitante: Cuando la desviación es igual, independientemente de hacia dónde se dirija la mirada. Esto indica que los músculos extraoculares funcionan individualmente pero que no se enfocan hacia el mismo objeto. Este tipo de estrabismo en niños menores de 6 años raramente indica desórdenes neurológicos graves. La ceguera de un ojo normalmente causa que éste se desvíe hacia dentro (en un niño) o hacia fuera (en un adulto).
Estrabismo incomitante: Ocurre cuando el grado de desviación varía con la dirección de la mirada. Esto indica que uno o más de los músculos extraoculares no funcionan con normalidad.

Los tipos de estrabismo incluyen:
esotropia o endotropia, o estrabismo convergente (desviación hacia la región nasal).
exotropia, o estrabismo divergente (desviación hacia temporal).
hipertropia e hipotropia, desviación vertical de un ojo con respecto al otro, siempre se suele hacer referencia al ojo que presenta hipertropia (desviación hacia arriba)

En algunos casos siempre es el mismo ojo el desviado, en otros son los dos,en este caso se denomina estrabismo alternante.

El estrabismo en la niñez, puede producir que el cerebro suprima la imagen que corresponde al ojo desviado (ambliopía).

 

Etiología

 

Generalmente no hay una causa clara. Normalmente uno de los ojos suele tener visión mucho más reducida desde el nacimiento (como en una catarata congénita) o los dos ojos pueden tener diferentes propiedades ópticas, por ejemplo un ojo puede ser apreciablemente más miope, o más astigmático que el otro, o puede simplemente tener una miopía, hipermetropía o astigmatismo. Puede también existir lesiones anatómicas en los nervios o en los músculos. También, cualquier tipo de enfermedad que ocasione una disminución de visión en alguno de los ojos puede provocar estrabismo.

El estrabismo lo padecen entre el tres y el cinco por ciento de todos los niños (afecta a ambos sexos por igual) y suele existir alguna historia familiar.

Tropias y forias

"Tropia": "desviación manifiesta" o sea que la desviación es detectada a simple vista. "Foria" es un estrabismo que se oculta la mayoría del tiempo. Es una desviación latente y a veces solo se pone de manifiesto mediante el denominado cover–test. Las Forias se definen del mismo modo que las tropias: endoforía (uno de los ojos tiende a desviar hacia el interior), exoforía (fuera), hiperforia (arriba) e hipoforia (abajo).

Las forias comúnmente no ocasionan síntomas. Sin embargo, si la foria es grande, se necesita una gran cantidad de esfuerzo para que los músculos mantegan los dos ojos alineados y evitar la diplopía. Esto puede conducir a problemas astenópicos y aparecer dolores de cabeza.

Cuando el estrabismo es intermitente, los ojos pueden permanecer alineados y aparecer derecho la mayoría del tiempo. Ocasionalmente el esfuerzo muscular estropea esta alineación y entonces aparece el estrabismo.

 

Diagnóstico

 

Los ojos del paciente con estrabismo deberían examinarse tan pronto como sea posible. La meta está en impedir la ambliopía ("ojo perezoso") y permitir el buen desarrollo de la visión binocular. Ningún niño es demasiado joven para ser examinado y el cuidado temprano puede impedir problemas que más tarde no pueden ser corregidos. El tratamiento es más efectivo cuando se comienza antes. Después de los 7 años, las posibilidades son más pobres.

Las pruebas de estrabismo consisten en un examen general, pruebas de reflexión de luz en la córnea y pruebas de cobertura. En las pruebas de cobertura se tapa cada ojo para detectar cuál es el estrábico. Si el ojo examinado es el que padece el estrabismo fijará la mirada cuando se cubra el “ojo bueno”. Si es el “ojo bueno”, no habrá cambios en la fijación, puesto que ya está fijo. Dependiendo de la dirección en la que se desvíe el ojo estrábico se puede evaluar el tipo de tropia o foria que padece.

Los servicios sanitarios de atención primaria tienen protocolos de manejo y detección precoz de las anomalías visuales en niños que deberían ser capaces de detectar el estrabismo en fases precoces que permitan abordar un tratamiento eficaz en el menor plazo posible.

 

Tratamiento

 

El estrabismo se puede tratar con cirugía, gafas o prismas ópticos, oclusiones con parches, o ejercicios oculares. Los objetivos con los niños, son lograr un aspecto normal en los ojos, pero con una buena visión en cada ojo (con o sin la corrección óptica), una buena visión binocular y percepción de profundidad. Si un adulto tiene un estrabismo desde la niñez que no fue tratado, disminuye (pero no elimina) el porcentaje de éxito en la recuperación de la ambliopía y de la estereopsis. Para un adulto, la meta puede ser simplemente estética.

El tratamiento consiste en acciones tendentes para mejorar la visión (intentar combatir la ambliopía) y mediante gafas y oclusiones y a veces cirugía sobre los músculos de ojo.

Las gafas, con o sin oclusión, son frecuentemente el primer tratamiento, especialmente para las esotropias acomodativas, en la que la acomodación juega un papel decisivo. Si después de esto todavía existe una desviación de los ojos residual se tendrá que recurrir a la cirugía. Las gafas afectan la posición al cambiar la reacción de la persona al enfoque. Los prismas cambian la dirección de la luz y por consiguiente las imágenes, lo que provoca el cambio en la posición del ojo.

 

La oclusión es la terapia más importante para los los niños que tienen una disminución de la visión (ambliopía). Un parche se pone sobre el ojo normal ("bueno"), para forzar el uso del torcido ("pobre" o ambliope) con el objeto de que su visión mejore y se igualen. Generalmente, la cirugía para la alineación se demora hasta que la visión del ojo ambliope se ha restablecido y estabilizado.

 

La cirugía se usa para acortar, alargar o cambiar la posición de uno o más de los músculos del ojo con eficacia, permitiendo la alineación correcta de ambos ojos. La cirugía para el estrabismo tiende al "fortalecimiento" de algunos músculos del ojo y al "debilitamiento" de otros, para cambiar su fuerza efectiva sobre el globo ocular y lograr el alineamiento. A veces, un efecto de debilitamiento puede realizarse sin la cirugía convencional, mediante la inyección de una medicación compuesta por toxina botulínica que paraliza el músculo.

La cirugía de estrabismo es un procedimiento relativamente seguro, pero puede tener algunos riesgos como cualquier cirugía y anestesia. Frecuentemente es necesaria más de una intervención para obtener la mejor alineación de los ojos y las gafas normalmente se tienen que seguir llevando.

 

El tratamiento precoz del estrabismo en la infancia puede reducir las posibilidades de desarrollar ambliopía y problemas de percepción de la profundidad. Las lentes prismáticas se utilizan para evitar que se produzca la visión doble (diplopía); sin embargo, esto no cura la dolencia.

En adultos con alineamiento visual normal, el comienzo del estrabismo normalmente provoca diplopía. Es recomendable realizar una visita al oftalmólogo para revisar la salud ocular y al optometrista (especialista de la visión) para revisar la salud visual, durante el primer año de vida y otra entre los 3 y 6 años de edad. En un estrabismo la vigilancia y control debe extenderse hasta la adolescencia, aunque la situación estética sea normal.

 

Lente

 

Estrictamente, una lente óptica es cualquier entidad capaz de desviar los rayos de luz. Las lentes son objetos transparentes (normalmente de vidrio), limitados por dos superficies, de las que al menos una es curva. Sin embargo, otros dispositivos como lentes de Fresnel, que desvían la luz por medio del fenómeno de difracción, son de gran utilidad y uso por su bajo costo constructivo y el delgado espacio que ocupan las mismas.

Las lentes más comunes están basadas en el distinto grado de refracción que experimentan los rayos al incidir en puntos diferentes del lente. Entre ellas están las utilizadas para corregir los problemas de visión en gafas, anteojos o lentillas. También se usan lentes, o combinaciones de lentes y espejos, en telescopios y microscopios, con la función de servir como objetivos o como oculares. El primer telescopio astronómico fue construido por Galileo Galilei usando una lente convergente (lente positiva) como objetivo y otra divergente (lente negativa) como ocular. Existen también instrumentos capaces de hacer converger o divergir otros tipos de ondas electromagnéticas y a los que se les denomina también lentes. Por ejemplo, en los microscopios electrónicos las lentes son de carácter magnético.

En astrofísica es posible observar fenómenos de lentes gravitatorias, cuando la luz procedente de objetos muy lejanos pasa cerca de objetos masivos, y se curva en su trayectoria.

 

Etimología

 

La palabra lente proviene del latín "lens, lentis" que significa "lenteja" con lo que a las lentes ópticas se las denomina así por parecido de forma con la legumbre.

En el siglo XIII empezaron a fabricarse pequeños discos de vidrio que podían montarse sobre un marco. Fueron las primeras gafas de libros o gafas de lectura.

La palabra lente suele ser de género ambiguo. Normalmente se usa en femenino para referirse al cristal óptico, en tanto que en masculino y plural suele reservarse para referirse a las gafas en algunos países.

Tipos

Las lentes, según la forma que adopten pueden ser convergentes o divergentes.

Las lentes convergentes (o positivas) son más gruesas por su parte central y más estrechas en los bordes. Se denominan así debido a que unen (convergen), en un punto determinado que se denomina foco de imagen, todo haz de rayos paralelos al eje principal que pase por ellas. Pueden ser:


Biconvexas
Planoconvexas
Cóncavo-convexas

Las lentes divergentes (o negativas) son más gruesas por los bordes y presentan una estrechez muy pronunciada en el centro. Se denominan así porque hacen divergir (separan) todo haz de rayos paralelos al eje principal que pase por ellas, sus prolongaciones convergen en el foco imagen que está a la izquierda, al contrario que las convergentes, cuyo foco imagen se encuentra a la derecha. Pueden ser:


Bicóncavas
Planocóncavas
Convexo-cóncavas

Lentes artificiales

Se suele denominar lentes artificiales a las construidas con materiales artificiales no homogéneos, de modo que su comportamiento exhibe índices de refracción menores que la unidad (conviene recordar que la velocidad de fase sí puede ser mayor que la velocidad de la luz en el vacío), con lo que, por ejemplo, se tienen lentes biconvexas divergentes. Nuevamente este tipo de lentes es útil en microondas y sólo últimamente se han descrito materiales con esta propiedad a frecuencias ópticas.

 

Estrabismo

 

El estrabismo es la desviación del alineamiento de un ojo en relación al otro, impidiendo la fijación bifocal. Esto impide fijar la mirada de ambos ojos al mismo punto del espacio, lo que ocasiona una visión binocular incorrecta que puede afectar adversamente a la percepción de la profundidad.

Cuando el estrabismo es congénito o se desarrolla durante la infancia, puede causar ambliopía, patología en la cual no existe un correcto desarrollo de las estructuras neurológicas responsables de la visión, motivo por el cual, cuando se llega a la edad adulta y pese corregirse la patología que dio origen a la ambliopía (estrabismo, vicio de refracción etc) la visión con el ojo ambliope es insuficiente, no pudiendo ser corregida con tratamiento alguno. La ambliopía es reversible durante la infancia y ocasionalmente adolescencia con medidas terapéuticas adecuadas, que en el caso del estrabismo suelen ser el tratamiento con parches y eventualmente el uso de lentes.

 

Clasificación


Se distinguen dos tipos:
Estrabismo comitante: Cuando la desviación es igual, independientemente de hacia dónde se dirija la mirada. Esto indica que los músculos extraoculares funcionan individualmente pero que no se enfocan hacia el mismo objeto. Este tipo de estrabismo en niños menores de 6 años raramente indica desórdenes neurológicos graves. La ceguera de un ojo normalmente causa que éste se desvíe hacia dentro (en un niño) o hacia fuera (en un adulto).
Estrabismo incomitante: Ocurre cuando el grado de desviación varía con la dirección de la mirada. Esto indica que uno o más de los músculos extraoculares no funcionan con normalidad.

 

Los tipos de estrabismo incluyen:


esotropia o endotropia, o estrabismo convergente (desviación hacia la región nasal).
exotropia, o estrabismo divergente (desviación hacia temporal).
hipertropia e hipotropia, desviación vertical de un ojo con respecto al otro, siempre se suele hacer referencia al ojo que presenta hipertropia (desviación hacia arriba)

En algunos casos siempre es el mismo ojo el desviado, en otros son los dos,en este caso se denomina estrabismo alternante.

El estrabismo en la niñez, puede producir que el cerebro suprima la imagen que corresponde al ojo desviado (ambliopía).

 

Etiología

 

Generalmente no hay una causa clara. Normalmente uno de los ojos suele tener visión mucho más reducida desde el nacimiento (como en una catarata congénita) o los dos ojos pueden tener diferentes propiedades ópticas, por ejemplo un ojo puede ser apreciablemente más miope, o más astigmático que el otro, o puede simplemente tener una miopía, hipermetropía o astigmatismo. Puede también existir lesiones anatómicas en los nervios o en los músculos. También, cualquier tipo de enfermedad que ocasione una disminución de visión en alguno de los ojos puede provocar estrabismo.

El estrabismo lo padecen entre el tres y el cinco por ciento de todos los niños (afecta a ambos sexos por igual) y suele existir alguna historia familiar.

 

Tropias y forias

 

"Tropia": "desviación manifiesta" o sea que la desviación es detectada a simple vista. "Foria" es un estrabismo que se oculta la mayoría del tiempo. Es una desviación latente y a veces solo se pone de manifiesto mediante el denominado cover–test. Las Forias se definen del mismo modo que las tropias: endoforía (uno de los ojos tiende a desviar hacia el interior), exoforía (fuera), hiperforia (arriba) e hipoforia (abajo).

Las forias comúnmente no ocasionan síntomas. Sin embargo, si la foria es grande, se necesita una gran cantidad de esfuerzo para que los músculos mantegan los dos ojos alineados y evitar la diplopía. Esto puede conducir a problemas astenópicos y aparecer dolores de cabeza.

Cuando el estrabismo es intermitente, los ojos pueden permanecer alineados y aparecer derecho la mayoría del tiempo. Ocasionalmente el esfuerzo muscular estropea esta alineación y entonces aparece el estrabismo.

 

Diagnóstico

 

Los ojos del paciente con estrabismo deberían examinarse tan pronto como sea posible. La meta está en impedir la ambliopía ("ojo perezoso") y permitir el buen desarrollo de la visión binocular. Ningún niño es demasiado joven para ser examinado y el cuidado temprano puede impedir problemas que más tarde no pueden ser corregidos. El tratamiento es más efectivo cuando se comienza antes. Después de los 7 años, las posibilidades son más pobres.

Las pruebas de estrabismo consisten en un examen general, pruebas de reflexión de luz en la córnea y pruebas de cobertura. En las pruebas de cobertura se tapa cada ojo para detectar cuál es el estrábico. Si el ojo examinado es el que padece el estrabismo fijará la mirada cuando se cubra el “ojo bueno”. Si es el “ojo bueno”, no habrá cambios en la fijación, puesto que ya está fijo. Dependiendo de la dirección en la que se desvíe el ojo estrábico se puede evaluar el tipo de tropia o foria que padece.

Los servicios sanitarios de atención primaria tienen protocolos de manejo y detección precoz de las anomalías visuales en niños que deberían ser capaces de detectar el estrabismo en fases precoces que permitan abordar un tratamiento eficaz en el menor plazo posible.

 

Tratamiento

 

El estrabismo se puede tratar con cirugía, gafas o prismas ópticos, oclusiones con parches, o ejercicios oculares. Los objetivos con los niños, son lograr un aspecto normal en los ojos, pero con una buena visión en cada ojo (con o sin la corrección óptica), una buena visión binocular y percepción de profundidad. Si un adulto tiene un estrabismo desde la niñez que no fue tratado, disminuye (pero no elimina) el porcentaje de éxito en la recuperación de la ambliopía y de la estereopsis. Para un adulto, la meta puede ser simplemente estética.

El tratamiento consiste en acciones tendentes para mejorar la visión (intentar combatir la ambliopía) y mediante gafas y oclusiones y a veces cirugía sobre los músculos de ojo.

Las gafas, con o sin oclusión, son frecuentemente el primer tratamiento, especialmente para las esotropias acomodativas, en la que la acomodación juega un papel decisivo. Si después de esto todavía existe una desviación de los ojos residual se tendrá que recurrir a la cirugía. Las gafas afectan la posición al cambiar la reacción de la persona al enfoque. Los prismas cambian la dirección de la luz y por consiguiente las imágenes, lo que provoca el cambio en la posición del ojo.

 

La oclusión es la terapia más importante para los los niños que tienen una disminución de la visión (ambliopía). Un parche se pone sobre el ojo normal ("bueno"), para forzar el uso del torcido ("pobre" o ambliope) con el objeto de que su visión mejore y se igualen. Generalmente, la cirugía para la alineación se demora hasta que la visión del ojo ambliope se ha restablecido y estabilizado.

 

La cirugía se usa para acortar, alargar o cambiar la posición de uno o más de los músculos del ojo con eficacia, permitiendo la alineación correcta de ambos ojos. La cirugía para el estrabismo tiende al "fortalecimiento" de algunos músculos del ojo y al "debilitamiento" de otros, para cambiar su fuerza efectiva sobre el globo ocular y lograr el alineamiento. A veces, un efecto de debilitamiento puede realizarse sin la cirugía convencional, mediante la inyección de una medicación compuesta por toxina botulínica que paraliza el músculo.

La cirugía de estrabismo es un procedimiento relativamente seguro, pero puede tener algunos riesgos como cualquier cirugía y anestesia. Frecuentemente es necesaria más de una intervención para obtener la mejor alineación de los ojos y las gafas normalmente se tienen que seguir llevando.

 

El tratamiento precoz del estrabismo en la infancia puede reducir las posibilidades de desarrollar ambliopía y problemas de percepción de la profundidad. Las lentes prismáticas se utilizan para evitar que se produzca la visión doble (diplopía); sin embargo, esto no cura la dolencia.

 

En adultos con alineamiento visual normal, el comienzo del estrabismo normalmente provoca diplopía. Es recomendable realizar una visita al oftalmólogo para revisar la salud ocular y al optometrista (especialista de la visión) para revisar la salud visual, durante el primer año de vida y otra entre los 3 y 6 años de edad. En un estrabismo la vigilancia y control debe extenderse hasta la adolescencia, aunque la situación estética sea normal.