2.317 Médicos Registrados en 110 Especialidades - Somos el Directorio No.1 de la Ciudad


banner

 

 

 

HOMEOPATAS EN QUITO

 

homeopatas  homeopatas

 

homeopatas  homeopatas

 

 

 

 

HOMEOPATAS
TELEFONO
DIRECCION
Alvarez Gallardo Carlos
2552818
Italia N31 - 40
Cañar Germán
2537061 - 0999815651
Unión y Progreso OE5 - 36 Alfaredos
Cañar Germán
2257778 - 0999815651
Vasco de Contreras N34-61 y Rumipamba 
Cárdenas Víctor Hugo
2844358
Cdla.Ibarra Barrio Mariscal Sucre
Cardoso Guffnandi Freddy
2433533
París 280
Dávila Sánchez Luis
3317599
Vozandes N39 - 130
Flores Villalba Fernando
2237385
Shyris N32 - 111
Flores Stalín
6040639
Calle Farina e Isla San Cristóbal Edif.Alcázar del Valle Piso 2
Galarza de Garzón Mariana
2373323
Vía Interoceanica
Godoy Jaramillo Xavier
2529711
Clínica Pichincha
Godoy Lombeida Edgar
2529711
Clínica Pichincha
Gómez María Luisa
2526750
Medical Center Livenza
Gómez Romero Freddy
2532500
Pedro Valverde 235
Granja Avalos Alberto
2242661
González 3526
López Rocío
2442534
Holanda 922
Miranda G. Martha
2811153
Retamas 132
Molina Nieto Rodrigo
2527810
Eloy Alfaro 227
Paredes Chávez Xavier
2240933
Isla Santa Fe N42 - 111
Puente Dávila Isauro
2565269
Pinto 439
Puga Cecilia
2442534
Hospital Un Canto a La Vida Holanda E9 - 22 y Shyris
Quizanga Aguirre Galo
2251547
Av. de la Prensa 3247
Redín Moncayo Fernando
2430947
Azuay E2 - 178
Ruiz Torres René
2893907
Orellana 1157
Salazar Iván
2243770
Suiza 209
Samaniego Nancy
3825014
Edif.Fortune Plaza Torre Alemania Piso 4 Alemania N30 - 10
Salgado Ider
2569228
Mercadillo 007
Vargas Alarcón Dolores
2238090
Andrade Marín NE695
Zambrano Federico
2542058
Hungría N31 - 77

 

 

 

 

La homeopatía (del griego ὅμοιος [hómoios], ‘igual’, y πάθος [páthos], ‘sufrimiento’) es un sistema de medicina alternativa creado en 1796 por Samuel Hahnemann basado en su doctrina de «lo similar cura lo similar»: una sustancia que cause los síntomas de una enfermedad en personas sanas curará lo similar en personas enfermas. La homeopatía es considerada una pseudociencia  y se ha descubierto que sus remedios no son más efectivos que los placebos.

 

Hahnemann creía que las causas subyacentes de las enfermedades eran fenómenos que llamó miasmas y que los remedios homeopáticos actuaban sobre ellos. Estos son preparados por diluciones sucesivas de la sustancia elegida en alcohol o agua destilada, seguidas de un enérgico golpe a un cuerpo elástico.  Usualmente la dilución continúa mucho más allá del punto donde ya no permanecen moléculas de la sustancia original.  Los homeópatas seleccionan los remedios consultando libros de referencia conocidos como repertorios y considerando la totalidad de los síntomas de los pacientes, rasgos de personalidad, estado físico y psicológico e historia de vida.

 

La homeopatía carece de plausibilidad biológica y sus axiomas contradicen hechos científicos.  Los mecanismos de acción postulados para los remedios homeopáticos son tanto científicamente implausibles, como físicamente imposibles. Aunque algunos ensayos clínicos producen resultados positivos, las revisiones sistemáticas revelan que se debe al azar, métodos de investigación defectuosos y sesgo de información. La persistencia de la práctica homeopática, a pesar de la evidencia de que no funciona, se ha criticado como no ética debido a que aumenta el sufrimiento de los pacientes al desalentar el uso de medicina real. La Organización Mundial de la Salud alertó contra su uso para tratar enfermedades graves como el sida o la malaria. La insistencia de su uso, a pesar de la ausencia de evidencia sobre su eficacia,ha llevado a caracterizarla dentro de las comunidades científica y médica como tontería, quackery o farsa.

 

Evaluaciones por el National Health and Medical Research Council (NHMRC) australiano y los ministerios de salud de Reino Unido y Suiza han concluido todas que la homeopatía es ineficaz y desaconsejaron continuar su financiación.

 

Contexto histórico

 

Los homeópatas afirman que Hipócrates pudo haber originado la homeopatía alrededor del año 400 a. C. cuando prescribió una pequeña dosis de raíz de mandrágora para tratar la manía, sabiendo que la produce en dosis mucho más grandes. En el siglo XVI, el pionero de la farmacología Paracelso declaró que pequeñas dosis de "lo que enferma al hombre también lo cura". Samuel Hahnemann (1755-1843) le dio su nombre a la homeopatía y expandió sus principios a finales del siglo XVIII. En ese tiempo, la medicina dominante usaba métodos como la sangría y la purgación, y administraba complejas mezclas, como la triaca veneciana, que estaba compuesta por 64 sustancias, incluido el opio, la mirra y la carne de víbora. Estos tratamientos a menudo empeoraban los síntomas y a veces resultaban letales. Hahnemann rechazó estas prácticas, que habían sido elogiadas por siglos, como irracionales y desaconsejables; en su lugar, defendía el uso de medicamentos únicos a dosis más pequeñas y sostenía una opinión inmaterial y vitalista sobre cómo funcionan los organismos vivos, pues creía que las enfermedades tenían causas espírituales, además de físicas.

 

El concepto de Hahnemann


Samuel Hahnemann Monument, Washington D.C. con "Similia similibus curentur" (lo similar cura lo similar).
El término "homeopatía" fue acuñado por Hahnemann y se publicó por primera vez en 1807.
Hahnemann concibió la homeopatía mientras traducía al alemán un tratado de medicina escrito por el médico y químico escocés William Cullen. Escéptico de la teoría de Cullen respecto al uso de la quina para curar la malaria, Hahnemann ingirió su corteza solo para investigar qué sucedería. Experimentó fiebre, escalofríos y dolor articular: síntomas similares a aquellos de la malaria. A partir de esto, llegó a creer que todos los medicamentos efectivos producen en individuos sanos síntomas similares a aquellos de las enfermedades que tratan, de acuerdo con la "ley de lo similares" que habían propuesto los médicos antiguos. Un informe publicado en 1861 sobre los efectos de comer corteza de quina realizado por Oliver Wendell Holmes fracasó en reproducir los síntomas que declaró Hahnemann.  La ley de los similares de Hahnemann es un postulado más que una ley científica.

Las obras científicas posteriores demostraron que la quina cura la malaria porque contiene quinina, sustancia que mata al parásito causante de la enfermedad (Plasmodium falciparum). Su mecanismo de acción no guarda relación con los síntomas del cinconismo.

 

"Comprobaciones"

 

Hahnemann empezó a examinar qué efectos producía cada sustancia en el hombre, un procedimiento que luego se conocería como "comprobación homeopática". Estos exámenes requerían que los sujetos evaluaran los efectos de la ingestión de sustancias mediante el registro claro de todos sus síntomas, además de las enfermedades secundarias junto con las que aparecieron. Publicó una colección de comprobaciones en 1805 y una segunda con 65 remedio se incluyó en su libro Materia Medica Pura (1810).

Debido a que Hahnemann creía que dosis altas de los medicamentos que causaban síntomas similares solo agravarían la enfermedad, abogó por disoluciones extremas. Ideó una técnica para preparar disoluciones que creía preservarían las propiedades terapéuticas de la sustancia a la vez que removía sus efectos perniciosos.9 Creía que el proceso despertaba y aumentaba "los poderes médicos tipo espíritu de las sustancias crudas". Reunió y publicó un completo resumen de su nuevo sistema médico en su libro Organon del arte de curar (1810), cuya sexta edición, escrita en 1842 y publicada póstumamente en 1921, aún es usada por los homeópatas actuales.

 

Miasmas y enfermedad

 

En Organon del arte de curar, Hahnemann introdujo el concepto de "miasmas" como "principios infecciosos" subyacentes a las enfermedades crónicas. Asoció cada miasma con enfermedades específicas y pensó que la exposición inicial a los miasmas causa síntomas locales, como enfermedades dérmicas o venéreas. Sin embargo, si estos síntomas fueran suprimidos por medicación, la causa se adentraría y empezaría a manifestarse en enfermedades de los órganos internos. La homeopatía sostiene que el tratamiento de las enfermedades mediante el alivio de sus síntomas, lo que a veces se realiza en la medicina científica, es inefectivo porque todas "las enfermedades pueden por lo general rastrearse a alguna tendencia latente, profundamente arraigada, subyacentemente crónica o inherente". El supuesto miasma subyacente aún continúa y las enfermedades profundas solo podrían corregirse removiendo la perturbación interior de la fuerza vital.

 

Hahnemann originalmente postulo solo tres miasmas, de los cuales el más importante era la psora ("picazón" en griego), descrita como relacionada a cualquier enfermedad picante de la piel, supuestamente proveniente de la supresión de la sarna, y afirmó que era la base de muchas otras enfermedades. Creía que la psora era la causa de enfermedades como la epilepsia, el cáncer, la ictericia, la sordera y las cataratas. Desde los tiempos de Hahnemann, se han propuesto otros miasmas, algunos de los cuales reemplazan una o más funciones propuestas para la psora, incluido el miasma tuberculosis y el miasma cáncer.

La ley de susceptibilidad implica que una mentalidad negativa puede atraer hipotéticas entidades morbosas llamadas "miasmas" para invadir el cuerpo y producir los síntomas de las enfermedades. Hahnemann rechazó la noción de que una enfermedad es una entidad independiente o invasora, e insistió que siempre era parte del "organismo completo". Acuñó la expresión "medicina alopática", que fue usada peyorativamente para referirse a la medicina occidental tradicional.

 

Su teoría de los miasmas sigue siendo discutida y controvertida dentro de la homeopatía incluso en la actualidad. La teoría de los miasmas ha sido criticada como una explicación desarrollada por Hahnemann para preservar el sistema de la homeopatía frente a los fracasos terapéuticos y por ser inadecuada para cubrir los varios cientos de clases de enfermedad, además porque fracasa en explicar las predisposiciones a enfermar, la genética, los factores ambientales y la historia clínica única de cada paciente.

 

La homeopatía logró su mayor popularidad en el siglo XIX. Fue introducida a los Estados Unidos en 1825 por Hans Birch Gram, un estudiante de Hahnemann. La primera escuela homeopatía en dicho país se inauguró en 1835 y se estableció la primera asociación médica nacional de EE. UU., la American Institute of Homeopathy, en 1844. A través del siglo XIX, docenas de instituciones homeopáticas nacieron en Europa y los Estados Unidos. En 1900, existían 22 escuelas homeopáticas y 15 000 practicantes solo en los Estados Unidos. Debido a que la práctica médica de la época se basaba en inefectivos y a menudo peligrosos tratamientos, los pacientes de los homeópatas a menudo tenían mejores resultados que aquellos de los médicos en ese tiempo.Los remedios homeopáticos, aunque inefectivos, causaría casi seguramente ningún daño, por lo que los usuarios de la homeopatía tenían menos probabilidad de morir por el tratamiento que se suponía los mejoraría. El éxito relativo de la homeopatía en el siglo XIX pudo haber conducido al abandono de los tratamientos inefectivos y nocivos de la sangría y la purgación y haber empezado la tendencia hacia una medicina más efectiva y científica. Una razón de su auge fue su aparente éxito en tratar enfermos por epidemias infecciosas.Durante las epidemias del siglo XIX, como el cólera, las tasas de letalidad a menudo eran inferiores en los hospital homeopáticos que en los hospitales convencionales, donde el tratamiento vigente era a menudo dañino y poseía poco o ningún efecto para combatir las enfermedades.

 

Desde sus comienzos, no obstante, la homeopatía fue criticada por la comunidad científica. Sir John Forbes, médico de la Reina Victoria, dijo en 1843 que las dosis extremadamente pequeñas de la homeopatía eran con frecuencia ridiculizadas como inútiles, "un atentado a la razón humana". James Young Simpson dijo en 1853 sobre ellas: "Ningún veneno, sin importar si es fuerte o poderoso, en su mil millónesima o quintillonésima podría afectar en ningún grado al hombre o dañar a una mosca". Oliver Wendell Holmes, Sr., médico y autor estadounidense del siglo XIX, también fue a un crítico público de la homeopatía y publicó un ensayo titulado Homœopathy and Its Kindred Delusions (1842, La homeopatía y sus engaños similares). En 1867, los miembros de la Sociedad Francesa de Homeopatía notaron que algunos de los homeópatas líderes de Europa no solo estaban abandonando la práctica de administrar dosis infinitesimales, sino que ya tampoco las defendían. La última escuela estadounidense dedicada exclusivamente a la enseñanza de la homeopatía cerró en 1920.

 

Renacimiento en el siglo XX

 

De acuerdo con Paul Ulrich Unschuld, el régimen Nazi en Alemania estaba fascinado con la homeopatía y gastó grandes sumas de dinero en investigar sus mecanismos, pero sin lograr un resultado positivo. Unschuld añadió que la homeopatía no volvió a enraizarse en los Estados Unidos, pero permaneció más arraigada en el pensamiento europeo.

En los Estados Unidos, la Food, Drug, and Cosmetic Act (Ley de alimentos, medicamentos y cosméticos) de 1938 (propuesta por Royal Copeland, senador por Nueva York y médico homeópata) reconoció los remedios homeopáticos como medicamentos. En la década de 1950, existían solo 75 practicantes exclusivamente de homeopatía en el país. Sin embargo, en la segunda mitad de los años 1970, la homeopatía resurgió y las ventas de algunas compañías homeopáticas se incrementaron diez veces. Algunos homeópatas le atribuyen su renacimiento al homeópata griego George Vithoulkas, quien realizó un "una gran cantidad de investigación para actualizar los escenarios y refinar las teorías y prácticas de la homeopatía" desde dicha década, pero Ernst y Singh consideran que está asociado a la aparición del movimiento New Age. Sea cual sea la razón, la industria farmacéutica reconoció el potencial comercial de vender remedios homeopáticos.

 

Bruce Hood ha argumentado que el incremento reciente en su popularidad puede deberse a la consultas comparativamente largas que los homeópatas otorgan a sus pacientes y a una preferencia irracional por productos "naturales", que el público piensa que es la base de los remedios homeopáticos.

 

Remedios y tratamiento

 

Los practicantes de la homeopatía se basan en dos tipos de referencias para prescribir remedios: materia médica y repertorios. Una materia médica homeopática es una colección de "perfiles de remedio", organizados alfabéticamente por "remedio". Estas entradas describen los patrones sintomáticos asociados a remedios individuales. Mientras que un repertorio homeopático es un índice de síntomas de enfermedades que enumera los remedios asociados con síntomas específicos.

La homeopatía usa varias sustancias de origen animal, vegetal y sintético en sus preparaciones. Por ejemplo, el arsenicum album (óxido de arsénico), natrum muriaticum (cloruro de sodio, sal de mesa), Lachesis muta (el veneno de la cascabela muda), opium (opio) y thyroidinum (hormona tiroidea). Además, los homeópatas usan tratamientos llamados "nosodes" (del griego noso, enfermedad) hecho de material infectado o productos patológicos como secreciones fecales, urinarias y respiratorias, sangre y tejidos. Los remedios homeopáticos preparados a partir de especímenes sanos son llamados "sarcodes".

 

Algunos homeópatas modernos han considerado bases más esotéricas para la preparación de remedios, conocidos como "imponderables" debido a que no se originan a partir de una sustancia, sino de una energía electromagnética que supuestamente fue "capturada" en el alcohol o lactosa. Los ejemplos incluyen rayos X y luz solar. Algunos homeópatas también usan técnicas que son consideradas por otros practicantes como controvertidos. Estas incluyen "remedios de papel", en los que se escribe la sustancia y la disolución en piezas de papel y estas se prenden a la ropa del paciente, se guarda en su bolsillo o se ubican bajo vasos de agua que se les da a los pacientes, además del uso de la radiónica para preparar remedios. Tales prácticas han sido fuertemente criticados por los homeópatas clásicos como infundadas, especulativas y rayando en la magia y superstición.

 

Preparación

 

En la producción de remedios para las enfermedades, los homeópatas usan un proceso llamado "dinamización" y "potenciación", donde una sustancia es diluida con alcohol o agua destilada y luego es agitada vigorosamente por 10 golpes duros contra un cuerpo elástico, proceso que llaman "sucusión". Hahnemann defendió el uso de sustancias que producían síntomas similares a aquellos de la enfermedad tratada, pero encontró que dosis sin diluir intensificaban los síntomas y exacerbaban, algunas veces causando reacciones tóxicas peligrosas. Por ello especificó que las sustancias fueran diluidas, debido a su creencia que la sucusión activaba la "energía vital" de la sustancia diluida y la hacía más fuerte. Para facilitar la sucusión, Hahnemann le pidió a un artesano de montura que construyera un tablón de madera especial para golpear cubierto en cuero por un lado y relleno con crines. Sólidos insolubles, como el granito o el platino, se diluyen moliéndolos con lactosa ("trituración").

 

Disoluciones

 

Existen tres escalas logarítmicas de potencia de común en la homeopatía. Hahnemann creó la escala centesimal o "escala C", diluyendo una sustancia por un factor de 100 en cada etapa. Esta fue la preferida por Hahnemann por la mayor parte de su vida. Una disolución 2C requiere que una sustancia sea diluida a una parte en cien y luego una parte de esta disolución sea nuevamente diluida por el mismo factor. Esto resulta en un preparado con una parte de la sustancia original cada 10 000 partes de solución.76 Una solución 6C repite el proceso seis veces, lo que concluye con la sustancia original diluida en un factor de 100−6=10−12 (una parte en un billón o 1/1 000 000 000 000). Disoluciones mayores siguen el mismo procedimiento. En la homeopatía, una solución más diluida es descrita como poseedora de una mayor potencia y los homeópatas consideran que las sustancias más diluidas son remedios más fuertes y de acción más profunda.A menudo, el preparado final está tan diluido que es indistinguible del diluyente (agua destilada, azúcar o alcohol puros). Existe también una escala de potencia decimal (anotada como X ó D) en la que el remedio es diluida por un factor de 10 en cada etapa.

 

Hahnemann defendió los preparados 30C para la mayoría de los propósitos (esto es, una disolución con factor de 1060). En su tiempo, era razonable asumir que los remedios podían diluirse indefinidamente, ya que el concepto de átomo o molécula como la unidad más pequeña de una sustancia química recién estaba empezando a ser conocida. Ahora sabemos que la mayor disolución en la que es razonablemente probable encontrar al menos una única molécula de la sustancia original es 1024 (12C en notación homeopática).

 

Tanto los críticos como los defensores de la homeopatía usualmente intentan ilustrar las disoluciones utilizadas en la homeopatía con analogías. Se dice que Hahnemann bromeó que un procedimiento adecuado para encargarse de una epidemia sería vaciar una botella de veneno en el lago de Ginebra, si pudiese sucusionarse 60 veces. Otro ejemplo es la equivalencia de una disolución 12C a una "pizca de sal en los océanos Atlántico sur y norte", lo que es aproximadamente correcto. Un tercio de una gota de la sustancia original diluida en todas las aguas de la Tierra produciría un remedio con una concentración de alrededor de 13C. Un popular remedio homeopático para la gripe es una disolución 200C de hígado de pato, comercializado bajo la marca Oscillococcinum. Ya que existen alrededor de 1080 átomos en todo el universo observable, una disolución de una molécula en todo el universo sería de alrededor de 40C. Oscillococcinum requeriría por tanto 10320 universos extras para conservar simplemente una única molécula en el producto final. Es por estas razones que las disoluciones altas, de uso típico, son consideradas como el aspecto más controvertido e implausible de la homeopatía.

 

No todos los homeópatas defienden las disoluciones altas en extremo. Remedios de potencias bajo 4X son consideradas una importante parte de la herencia homeopática. Muchos de los homeópatas tempranos fueron originalmente médicos y generalmente usaban disoluciones bajas como 3X o 6X y raramente iban más allá de 12X. La separación entre disoluciones bajas y altas se derivaba de actitudes ideológicas. Aquellos que preferían las disoluciones bajas enfatizaban la patología y un fuerte lazo a la medicina convencional, mientras que aquellos que preferían las disoluciones altas destacaban la fuerza vital, los miasmas y una interpretación espiritual de la enfermedad. Algunos productos con tales disoluciones relativamente bajas continúan vendiéndose, pero al igual que su contraparte alta, no han demostrado tener un efecto superior al de un placebo.

 

Comprobaciones

 

Una comprobación homeopática es el método mediante el cual se determina el perfil de un remedio homeopático.

Inicialmente Hahnemann usó dosis no diluidas para el procedimiento, pero luego abogó por aquellas con remedios 30C,8 mientras que la mayoría de las comprobaciones modernas son realizadas con preparados ultradiluidos en los que es altamente improbable encontrar una sola molécula original siquiera. Durante el proceso de comprobación, Hahnemann administró remedios a voluntarios sanos y los síntomas resultantes eran reunidos por observadores en un "perfil del remedio". Se observaba a los voluntarios por meses y se les hacía escribir extensos diarios detallando sus síntomas y la hora de aparición a lo largo del día. Tenían prohibido consumir café, té, especias o vino durante la duración de la comprobación, además de jugar ajedrez debido a que Hahnemann lo consideraba "demasiado excitante", aunque podían beber cerveza y se les alentaba realizar ejercicio moderado. Después que el experimento finalizaba, Hahnemann les hacía jurar que habían escrito la verdad y los interrogaba extensivamente sobre sus síntomas.

Se ha descrito a las comprobaciones como importantes en el desarrollo del ensayo clínico, debido a su uso temprano de un grupos de control simple, procedimientos sistemáticos y cuantitativos y una de las primeras aplicaciones de las estadística a la medicina. Ocasionalmente los largos registros de autoexperimentación de los homeópatas han sido útiles en el desarrollo de medicamentos modernos: por ejemplo, la evidencia de que la nitroglicerina podría ser útil en el tratamiento para la angina fue descubierto leyendo las comprobaciones homeopáticas, aunque los propios homeópatas nunca la usaron anteriormente para este propósito. El primer registro de comprobaciones fue publicado por Hahnemann en Ensayo sobre un nuevo principio (1796). Su Fragmenta de Viribus (1805) contiene los resultados de 27 comprobaciones y su Materia Medica Pura (1810) tiene 65.100 Para Lectures on Homoeopathic Materia Medica (1905) de James Tyler Kent, 217 sustancias fueron sometidas a comprobaciones y otras nuevas son continuamente agregadas a las versiones contemporáneas.

 

Aunque el procedimiento de la comprobación tiene similitudes superficiales con los ensayos clínicos, es fundamentalmente diferente en que el proceso es subjetivo, no es ciego y es improbable que las comprobaciones modernas tengan niveles farmacológicamente activos de la sustancia a comprobar. Ya en 1842, Holmes observó que las comprobaciones eran tremendamente vagas y los supuestos efectos de las sustancias no se repetían entre los diferentes sujetos.

Examinación y repertorios

Los homeópatas generalmente comienzan con exámenes detallados de las historias de sus pacientes, incluidas preguntas acerca de su estado físico, mental y emocional, sus circunstancias de vida y cualquier otra enfermedad física o emocional. Luego intentan traducirlo en una fórmula compleja de síntomas físicos y mentales, incluido gustos, aversiones y predisposiciones innatas e incluso tipo sanguíneo.

A partir de estos datos, el homeópata elige cómo tratar al paciente. Una compilación de informes sobre varias comprobaciones homeopáticas, complementada con datos clínicos, es conocida como "materia medica homeopática". Pero debido a que el practicante necesita primero explorar los remedios para un síntoma particular en lugar de buscar los síntomas para cierto remedio, el "repertorio homeopático" (un índice de síntomas) enumera junto a cada síntoma los remedios asociados a este. Los repertorios a menudo son muy extensos y pueden incluir información extraída de múltiples fuentes de materia medica. A menudo existe un debate agitado entre los compiladores de repertorios y los practicantes sobre la veracidad de alguna inclusión particular.

 

El primer índice sintomático del materia medica homeopático fue compuesto por Hahnemann. Poco después, uno de sus estudiantes, Clemens von Bönninghausen, creó el Libro terapéutico de bolsillo, otro repertorio homeopático. El primer repertorio de este tipo fue Symptomenkodex (1835) por Georg Jahr, publicado en alemán y el primer repertorio en traducirse al inglés (1838) por Constantine Hering como Repertory to the more Characteristic Symptoms of Materia Medica (Repertorio de los síntomas más característicos de materia medica). Esta versión se centró menos en las categorías de enfermedad y sería el precursor de las obras tardías de Kent. Consiste en tres grandes volúmenes. Tales repertorios incrementaron en tamaño y detalles con el pasar del tiempo.

Existe cierta diversidad en el enfoque terapéutico entre los homeópatas. Los "homeópatas clásicos" generalmente recurren a exámenes detallados sobre la historia del paciente y a dosis cambiantes de un único remedio mientras el paciente es observado por mejoras en sus síntomas. Por otro lado, los "homeópatas clínicos" utilizan combinaciones de remedios para recetar distintos síntomas de una enfermedad.

 

Ingredientes "activos"

La lista de ingredientes etiquetados en los remedios puede confundir a los consumidores al hacerles creer que el producto realmente contiene esos ingredientes. De acuerdo a la práctica homeopática normal, los remedios son preparados comenzando con un ingrediente activo que es diluido repetidamente hasta el punto donde el producto final ya no contiene ningún ingrediente biológicamente "activo", como el término es usualmente definido.

 

James Randi y la Campaña  han demostrado la ausencia de ingredientes activos en los productos homeopáticos al tomar grandes "sobredosis". Ninguno de los cientos de manifestantes en Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda, Canadá y los EE. UU. sufrió daño alguno como consecuencia de su ingesta excesiva y "ninguno se curó de nada tampoco".

 

Mientras que se observa la ausencia de componentes activos en la mayoría de los productos homeopáticos, existen algunas excepciones como Zicam Cold Remedy, que es comercializado como un remedio "homeopático no aprobado" para el resfrío. Este contiene un número de ingredientes altamente diluidos que son enumerados como "ingredientes activos" en la etiqueta. Algunos de los ingredientes homeopáticos usados en su preparación son galphimia glauca (árnica roja), histamina dihidrocloruro (nombre homeopático histaminum hydrochloricum), luffa operculata y azufre. Aunque el producto es vendido como "homeopático", contiene dos ingredientes que están solo "ligeramente" diluidos: acetato de zinc (dilución 2X = 1%) y glucanato de zinc (1X = 10%), lo que significa que ambos están presentes en concentraciones que contiene ingredientes biológicamente activos. De hecho, son lo suficientemente fuertes para haber causado que algunas personas perdieran su sentido del olfato, una condición llamada anosmia. Debido a que los fabricantes de Zicam lo etiquetaron como un producto homepático (a pesar de las concentraciones relativamente altas de ingredientes activos), está exento de las regulaciones de la FDA por la Dietary Supplement Health and Education Act (DSHEA) de 1994.

 

Prácticas y tratamientos relacionados

 

Isopatía

La isopatía es la terapia derivada de la homeopatía creada por Johann Joseph Wilhelm Lux en la década de 1830. Difiere de esta en que los remedios, conocidos como "nosodes", están hechos ya sea de cosas que causan la enfermedad, ya sea de productos de la enfermedad, como pus.Muchas llamadas "vacunas homeopáticas" son una forma de isopatía.

Remedios florales

Los remedios florales pueden prepararse colocando flores en agua y exponiéndolas a la luz solar. Las más famosas son las flores de Bach, desarrolladas por el médico y homeópata Edward Bach. Aunque los proponentes de estos remedios comparten su visión vitalista y afirman que los remedios actúan a través de los misma presunta "fuerza vital" de la homeopatía, difieren en el método de preparación. Los remedios de Bach son preparados de maneras "más amables": se pone el agua en cuencos iluminados por el sol y los remedios no se sucusionan. No existe evidencia científica ni clínica convincente que los remedios de plantas de Bach sean efectivos.

 

Uso veterinario

 

La idea de usar la homeopatía como un tratamiento para los animales o "homeopatía veterinaria" data su inicio mismo: el propio Hahnemann escribió y habló sobre el uso de la homeopatía en animales distintos al humano. La FDA no ha aprobado los productos homeopáticos en la medicina veterinaria en los Estados Unidos. En el Reino Unido, los médicos veterinario que usan la homeopatía deben pertenecer a la Faculty of Homeopathy y/o la British Association of Homeopathic Veterinary Surgeons. Los animales solo pueden ser tratados por médicos veterinarios cualificados en el Reino Unido y otros países. Internacionalmente, el organismo que apoya y representa a los veterinarios homeopáticos es la International Association for Veterinary Homeopathy.

 

El uso de la homeopatía en la medicina veterinaria es controvertida. La poca investigación existente al respecto no está a la altura del estándar científico para proveer información confiable sobre su eficiencia. Otros estudios también han encontrado que dar placebos a los animales puede desempeñar un papel activo en influenciar a los dueños para que crean en la efectividad del tratamiento cuando este no existe. La postura de la British Veterinary Association sobre medicinas alternativas es que "no puede respaldar" la homeopatía y la Australian Veterinary Association la incluye en su lista de "terapias ineficaces".

El Department of Environment, Food and Rural Affairs (DeFRA) del Reino Unido ha adoptado una posición robusta contra el uso de remedios "alternativos" para mascotas, incluida la homeopatía.

 

Evidencia y eficacia

 

La baja concentración de los remedios homeopáticos, los que a menudo carecen incluso de una única molécula de la sustancia original, ha sido la base de los cuestionamientos sobre sus efectos desde el siglo XIX. Defensores contemporáneos de la homeopatía han propuesto el concepto de la «memoria del agua», según el cual el agua «recuerda» las sustancias mezcladas en ella y transmite los efectos de dichas sustancias al consumirse. Este concepto es inconsistente con el actual entendimiento de la materia y nunca se ha demostrado que la memoria del agua tenga efecto detectable alguno, biológico o de cualquier otro tipo. Al contrario, la investigación farmacológica ha descubierto que los efectos mayores de un ingrediente activo provienen de dosis mayores, no menores.

 

Fuera de la comunidad de medicina complementaria y alternativa (MCA), los científicos han considerado hace mucho tiempo la homeopatía como una farsa o pseudociencia  y la comunidad médica la considera charlatanería. Existe una ausencia general de evidencia estadística sólida de su eficacia terapéutica, lo que es consistente con la carencia de cualquier agente o mecanismo farmacológico biológicamente plausible. Se ha invocado a conceptos abstractos de la física teórica para sugerir explicaciones de cómo o por qué los remedios podrían funcionar, incluido el entrelazamiento cuántico, la no-localización cuántica, la teoría de la relatividad y la teoría del caos. Sin embargo, las explicaciones son propuestas por legos en el ámbito y a menudo incluyen especulaciones con usos conceptuales incorrectos, además de no estar apoyadas realmente por la experimentación. Varios de los conceptos claves de la homeopatía están en conflicto con los conceptos fundamentales de la física y la química. El uso del entrelazamiento cuántico para explicar los pretendidos efectos homeopáticos es un «tontería patente», ya que el entrelazamiento es un estado frágil que raramente dura más allá de una fracción de segundo. Por otro lado, mientras que esta propiedad puede producir que ciertos aspectos de partículas subatómicas individuales adquieran estados cuánticos ligados, esto no significa que las partículas se reflejaran o duplicaran la una a la otra, ni causa transformaciones que mejoran la salud.

 

 

Medicina alternativa

 

Medicina alternativa es toda práctica que afirma tener los efectos sanadores de la medicina pero que no está apoyada por evidencia obtenida mediante el método científico, por lo que su efectividad no ha sido probada más allá del efecto placebo. Consiste en una amplio rango de prácticas, productos y «terapias». En esta denominación se incluyen prácticas pseudomédicas nuevas y tradicionales como homeopatía, naturopatía, quiropraxia, curación energética, varias formas de acupuntura, medicina tradicional china, medicina ayurvédica, curación divina, junto a otros tratamientos que no son parte de la medicina científica.

La medicina complementaria es medicina alternativa empleada junto a la medicina basada en la evidencia bajo la creencia, no probada por métodos científicos, que "complementa" el tratamiento.n 1 1 10 11 MAC (o CAM en inglés) es la abreviación para medicina alternativa y complementaria. La medicina integrativa es la combinación de prácticas y métodos de la medicina alternativa con la medicina científica.

 

Los diagnósticos y tratamientos de la medicina alternativa no son incluidos usualmente en las licenciaturas de las Facultades de Medicina ni usados en la práctica médica, pues en lugar de ello se utilizan tratamientos cuya eficacia y seguridad han sido probadas científicamente. Las terapias alternativas carecen de validez científica y sus afirmaciones no han sido demostradas o se han demostrado erradas. La medicina alternativa usualmente se basa en la religión, la tradición, la superstición, la creencia en energías sobrenaturales, pseudociencia, errores de razonamiento, propaganda o fraude. La regulación y autorización de la medicina alternativa y sus practicantes varían de país en país y de estado en estado.

La comunidad científica ha criticado a la medicina alternativa de basarse en afirmaciones engañosas, quackery, pseudociencia, anticiencia, fraude o una metodología científica defectuosa. Se ha advertido de promover la alternativa medicina como peligroso y no ético. La experimentación, cuando la hay, en la medicina alternativa es considerada como un desperdicio de los recursos dedicados a la investigación médica. Incluso se ha criticado la terminología empleada, pues "realmente no existe tal cosa como medicina alternativa, solo hay medicina que funciona y medicina que no" o "¿Puede existir alguna 'alternativa' razonable [a la medicina basada en la evidencia]?".

 

La expresión medicina alternativa no tiene una definición única ampliamente aceptada debido al amplio número de prácticas que engloba y la imprecisión de sus límites. n 2

Los usos y prácticas considerados "alternativos" tienen orígenes y principios filosóficos muy diferentes y frecuentemente incompatibles entre sí. Entre estas prácticas se incluyen, entre otras, la acupuntura, la quiropráctica, el masaje o la homeopatía. Cuando se usan solas se las suele llamar "alternativas". Cuando se usan junto con la medicina convencional, se las suele llamar "complementarias".

La lista de lo que se considera medicina complementaria y alternativa cambia continuamente, ya que una vez se comprueba que una terapia determinada es eficaz e inocua, esta debe incorporarse al tratamiento convencional de la salud, dejando de ser alternativa, al igual que cuando surgen enfoques nuevos para la atención sanitaria. Desde los años noventa se ha promovido la evaluación de estas modalidades de tratamiento con métodos objetivos o científicos, con un resultado extremadamente pobre, pues ninguna de ellas ha conseguido probar su efectividad.

 

Otros procedimientos se basan en argumentos místicos, tanto de las religiones orientales como de las occidentales. Diagnósticos o tratamientos que serían calificados de mala praxis y sancionados en muchos países si fueran ejecutados por un médico, en otros lugares pasan inadvertidos al ser aplicados por un practicante no titulado.

La medicina complementaria se utiliza conjuntamente con la medicina convencional. Un ejemplo de terapia complementaria es el uso de aromaterapia para ayudar a mitigar la falta de comodidad del paciente después de la cirugía.


La medicina alternativa se utiliza en lugar de la medicina convencional. Un ejemplo de una terapia alternativa es el empleo de una dieta especial para el tratamiento del cáncer en lugar de la cirugía, la radiación o la quimioterapia recomendados por un médico convencional.
La medicina tradicional abarca una serie de terapias y prácticas que difieren mucho de un país a otro y de una región a otra. Según la NCCAM (National Center for Complementary and Alternative Medicine o Centro Nacional de Medicina Alternativa y Complementaria, en español), la práctican personas que tienen títulos de MD (doctor en medicina) o DO (doctor en osteopatía), así como otros profesionales de la salud, como el fisioterapeuta, los psicólogos, terapeutas ocupacionales, paramédicos, podólogos, logopedas y enfermeros titulados.
La medicina integrativa, según la definición de NCCAM, combina terapias médicas formales y terapias de la medicina complementaria y alternativa para las que existen evidencias científicas de alta calidad sobre su seguridad y eficacia.

 

Los practicantes de medicinas alternativas suelen referirse a la medicina convencional con términos a veces despectivos entre los que se incluyen:
Medicina alopática (nombre creado por los homeópatas);
Medicina científica;
Medicina formal;
Medicina occidental;
Medicina ordinaria;
Medicina ortodoxa.

El NCCAM (National Center for Complementary and Alternative Medicine — Centro Nacional de Medicina Alternativa y Complementaria) de los Estados Unidos clasifica las terapias de la medicina complementaria y alternativa en cinco categorías o dominios:
Sistemas médicos alternativos
Enfoque sobre la mente y el cuerpo
Terapias biológicas
Métodos de manipulación y basados en el cuerpo
Terapias sobre la base de la «energía»

 

Los sistemas médicos alternativos se construyen en torno a sistemas completos de teoría y práctica. A menudo, estos sistemas han evolucionado de manera separada del enfoque médico convencional. Ejemplo de sistema médicos alternativos occidentales es la naturopatía. En menor medida, dado su carácter pseudocientífico, se podría también citar la homeopatía. Ejemplos de otros sistemas no occidentales son la medicina china tradicional y la medicina aiurvédica.

 

Dilución homeopática

 

La homeopatía realiza un proceso conocido por sus practicantes como "dinamización" o "potenciación" donde una sustancia es diluida en alcohol o agua destilada y luego es agitada vigorosamente en un proceso llamado "sucusión". Los sólidos insolubles, como el cuarzo y las conchas de ostra, son diluidas por trituración en lactosa. El fundador de la homeopatía, Samuel Hahnemann (1755-1843), creía que el proceso de sucusión activaba la "energía vital" de la sustancia diluida1 y que las disoluciones sucesivas incrementaban la "potencia" del remedio.

Estas ideas son pseudocientíficas, debido a que no es probable que ni una sola molécula de la sustancia original permanezca aún en las disoluciones homeopáticas usadas comúnmente.

 

Escalas de potencia

 

Se usan varias escalas de potencia en la homeopatía. Hahnemann creó la escala centesimal o "escala C", diluyendo una sustancia por un factor de 100 en cada etapa. Esta fue preferida por Hahnemann en la mayor parte de su vida. Una disolución 2C requiere que una sustancia sea diluida a una parte en cien y luego parte de esa disolución sea nuevamente diluida por el mismo factor. Esto resulta en un preparado con una parte de la sustancia original cada 10 000 partes de solución. Una solución 6C repite el proceso seis veces, lo que concluye con la sustancia original diluida en un factor de 100−6=10−12. Disoluciones mayores siguen el mismo patrón. En la homeopatía, una solución más diluida es descrita como poseedora de una mayor potencia y los homeópatas consideran que las sustancias más diluidas son remedios más fuertes y de acción más profunda.3 El producto final a menudo está tan diluido que es indistinguible del diluyente puro (agua destilada, azúcar o alcohol).

 

Hahnemann defendió las disoluciones 30C para la mayoría de los propósitos (esto es, una disolución con factor 1060). En su tiempo, era razonable asumir que los remedios podían diluirse indefinidamente, ya que el concepto de átomo o molécula como la unidad más pequeña de una sustancia química recién estaba empezando a ser conocida. Ahora sabemos que la mayor disolución en la que es razonablemente probable encontrar al menos una única molécula de la sustancia original es 1024 (12C en notación homeopática), si se parte de un mol de la sustancia original.

 

Algunos homeópatas desarrollaron una escala decimal (X ó D), diluyendo la sustancia en diez veces su volumen original en cada etapa. Por tanto, un valor en la escala X es la mitad de aquel mismo valor en la escala C: por ejemplo, 12X tiene el mismo nivel de disolución que 6C. Hahnemann nunca usó esta escala, pero se volvió muy popular durante el siglo XIX y aún lo es en Europa. Esta escala de potencia parece haber sido introducida en los años 1830 por el homeópata estadounidense Constantine Hering. En sus últimos diez años, Hahnemann también desarrolló una escala quincuamilesimal (Q) o escala LM al diluir una parte de la sustancia por cada 50 000 partes de disolución. Una disolución en la escala Q es aproximadamente 2,35 veces su valor en la escala C: por ejemplo, un remedio descrito como 20Q tiene alrededor de la misma concentración que un remedio 47C.

Las potencias de 1000c y superior a menudo son etiquetadas con el numerador romano M y el indicador centesimal c es implícito, dado que todas estas potencias altas son disoluciones centesimales: 1M = 1000c; 10M = 10 000c; CM = 100 000c; típicamente no se usa LM (que indicaría 50 000c) debido a su confusión con la escala LM.

La siguiente tabla es un resumen que compara las escalas X y C y las equipara con su disolución equivalente. Sin embargo, la interpretación homeopática de sus principios no está explicada en términos de disolución, sino de "potenciación", por consiguiente la homeopatía no asume que diferentes potencias puedan ser igualadas basadas en la equivalencia de sus factores de disolución.

 

Dilución extrema

 

La dilución en serie resulta, después de cada etapa diluyente, en una menor cantidad de moléculas de la sustancia original por litro de solución. Finalmente, una solución estará tan diluida que estará más allá de la probabilidad de encontrar una única molécula de la sustancia original en un litro del producto final.

Límite molar

Si se empieza con una solución de 1 mol/L de una sustancia, la disolución decimal requerida para reducir el número de moléculas a menos de una molécula por litro es 1 parte en 1×1024 (24X ó 12C), ya que:
6.02×1023/1×1024 = 0,6 moléculas por litro
Es improbable que disoluciones más allá de ese límite (asociado número de Avogrado, equivalente aproximadamente a 12C) contengan incluso una única molécula de la sustancia original y disoluciones más bajas no contienen cantidad detectables. Compárese con la ISO 3696, que regula el agua para su uso en laboratorio de análisis. Esta específica que una pureza de diez partes por millardo (10×10−9) y esta agua no puede almacenarse en contenedores de vidrio o plástico, ya que estos desprenden impurezas al agua y la cristalería debe lavarse con ácido fluorhídrico antes de usarse. Diez partes por millón equivalen a una disolución homeopática 4C.

 

Analogías

 

Tanto los críticos como los defensores de la homeopatía a menudo intentan ilustrar las disoluciones utilizadas en la homeopatía con analogías. Típicamente, las disoluciones usadas son las altas, las que a menudo con consideradas el aspecto más controvertido e implausible de la homeopatía.
Una botella de veneno en el lago Ginebra
Se dice que Hahnemann bromeó que un procedimiento adecuado para manejar una epidemia sería vaciar una botella de veneno en el lago de Ginebra, si pudiese sucusionarse 60 veces.
Una pizca de sal en el océano Atlántico
Una solución 12C es equivalente a "una pizca de sal en los océanos Atlántico Norte y Sur", lo que es aproximadamente correcto.
1/3 de una gota en todos las aguas de la Tierra
Un tercio de una gota de cualquier sustancia original diluida en todos las aguas de la Tierra produciría un remedio homeopático 13C.
Hígado de pato 200C en 10320 universos
Un popular remedio homeopático para la gripe es una disolución 200C de hígado de pato, comercializado bajo la marca Oscillococcinum. Ya que existen alrededor 1080 de átomos en todo el universo observable, una disolución de una molécula en todo el universo sería alrededor de 40C. Oscillococcinum requeriría por tanto 10320 universos extras para conservar simplemente una única molécula en el producto final.
Una piscina olímpica homeopática
Otro ilustración de las disoluciones usadas comúnmente en los remedios homeopáticos compara una disolución homeopática con disolver la sustancia terapeútica en una piscina. Un ejemplo inspirado por un problema encontrado en una popular colección de libros de álgebra expresa que las moléculas de agua existentes en una piscina olímpica son del orden de 1032 y que si esta fuese llenada con un remedio homeopático 15C, para tener un 63 % de posibilidades de consumir al menos una molécula de la sustancia original, habría que tomarse el 1% de su volumen, esto es, alrededor de 25 toneladas/25 000 litros de agua.
30C: 1 ml en 1,191,016 años luz cúbicos
1 ml de solución que ha pasado por una disolución 30C es matemáticamente equivalente a un 1 ml diluido en 1054 m3, representado por un cubo de agua que mide 1 000 000 000 000 000 000 (1018) por lado, es decir, alrededor de 106 años luz. Expresado por una esfera, sería una bola de 131,1 años luz de diámetro. Por tanto, las potencias estándar de los remedios homeopáticos contienen, con una altísima probabilidad, únicamente agua (o alcohol, además de azúcar y otros ingredientes inertes).

 

Controversia en disolución

 

No todos los homeópatas defienden las disoluciones extremas. Muchos de los homeópatas tempranos fueron originalmente médicos y generalmente usaban preparaciones menores como 3X o 6X y raramente iban más allá de 12X. La separación entre disoluciones bajas y altas se derivaba de actitudes ideológicas. Aquellos que preferían las disoluciones bajas enfatizaban la patología y un fuerte lazo a la medicina convencional, mientras que aquellos que preferían las disoluciones altas destacaban la fuerza vital, los miasmas y una interpretación espiritual de la enfermedad. Algunos productos con tales disoluciones relativamente bajas continúan vendiéndose, pero al igual que su contraparte alta, no se ha demostrado que tengan un efecto superior al de un placebo.