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CIRUJANOS DE MANO EN QUITO

 

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CIRUJANOS DE MANO
TELEFONO
DIRECCION
Juan Carlos Maldonado
3515728
Edificio Citimed Piso 3 Consultorio 349

 

 


Las manos (del latín: manus) forman parte de las extremidades del cuerpo humano, siendo el cuarto segmento del miembro superior o torácico. Están localizadas en los extremos de los antebrazos, son prensiles y tienen cinco dedos cada una. Abarcan desde la muñeca hasta la yema de los dedos en los seres humanos.

Son el principal órgano para la manipulación física del medio. La punta de los dedos contiene algunas de las zonas con más terminaciones nerviosas del cuerpo humano; son la principal fuente de información táctil sobre el entorno, por eso el sentido del tacto se asocia inmediatamente con las manos. Como en los otros órganos pares (ojos, oídos, piernas), cada mano, está controlada por el hemisferio del lado contrario del cuerpo. Siempre hay una dominante sobre la otra, la cual se encargará de actividades como la escritura manual, de esta forma, el individuo podrá ser zurdo, si la predominancia es de la mano izquierda (siniestra) o diestro si es de la derecha (diestra); este es un rasgo personal. En cuanto a tamaño las manos más grandes de la historia fueron las de Robert Pershing Wadlow que midieron 32,4 cm desde su muñeca al dedo corazón.[

Anatomía de la mano humana

 

Dedos


Nombre de los cinco dedos de fuera hacia adentro, con la palma hacia arriba:

Pulgar, también conocido como «dedo gordo de la mano» o «primer dedo de la mano».
Índice, también conocido como «segundo dedo de la mano».
Corazón, también conocido como «tercer dedo de la mano», «dedo medio», «mayor», «cordial» o «grosero».
Anular, también conocido como «cuarto dedo de la mano»; se le llama anular por ser el que porta el anillo de matrimonio en la cultura occidental.
Meñique, también conocido como «quinto dedo de la mano» o «dedo pequeño de la mano».


El pulgar


El primer dedo es el dedo pulgar (conectado al trapecio) está en el lado externo de la mano hallándose está en posición anatómica, paralelo al brazo. El pulgar puede rotar fácilmente 90º, perpendicularmente a la palma, no como el resto de dedos que solamente pueden rotar cerca de 45º. Una forma fiable de reconocer manos verdaderas en el resto de animales (no humanos) es observar si poseen pulgares oponibles. Los pulgares oponibles se diferencian por poder oponerse al resto de los dedos en una acción muscular conocida como oposición. Los otros cuatro dedos de la mano se localizan en el borde exterior de la palma. Estos cuatro dedos pueden ser plegados hacia la palma, esto permite sostener objetos y además agarrar otros más pequeños.

 

Huesos

 

La mano humana tiene 27 huesos: el carpo o muñeca tiene 8; el metacarpo o palma tiene 5 y los 14 huesos restantes son digitales.

Huesos de la muñeca
La muñeca tiene ocho huesos (los huesos carpianos), dispuestos en dos grupos de cuatro. Estos huesos encajan en una pequeña cavidad formada por los huesos del antebrazo el radio y el cúbito, si bien es de resaltar que el cúbito no se articula verdaderamente con ninguno de los huesos de la muñeca. Bajo la cara inferior del cúbito se encuentra el ligamento triangular de la muñeca, que sí se articula con los huesos.

Los huesos de la fila proximal son, de fuera hacia adentro: el escafoides, el semilunar, el piramidal y el pisiforme
Los huesos de la fila distal son, de fuera hacia adentro: el trapecio, el trapezoide, el grande y el ganchoso.
Huesos de la palma
La palma de la mano tiene cinco huesos (los huesos metacarpos), uno por cada dedo.

Huesos digitales
Las manos humanas contienen catorce huesos digitales, también llamados falanges: dos en el pulgar, y tres en cada uno de los otros cuatro dedos; cabe mencionar que el pulgar no tiene falange media. Estos son:

la falange distal
la falange media
la falange proximal.
Anatomía de la mano
Cada mano posee 27 huesos, 8 en el carpo, 5 metacarpianos y un total de 14 falanges. En conjunto forman un canal de concavidad anterior por el que se deslizan los tendones de los músculos flexores de los dedos.

Los 8 huesos del carpo se organizan en dos filas o hileras, una superior y otra inferior. De radial a cubital la fila superior compuesta de los huesos escafoides (escafoideum), semilunar (lunatum), piramidal (triquetum) y pisiforme. La fila inferior la forman el trapecio (trapecium), trapezoide (trapezoideum), hueso grande (capitatum) y hueso ganchoso (amatum).

A excepción del hueso piramidal, pisiforme, y del ganchoso, la mayor parte de los huesos del carpo presentan forma cuboides y constan de seis caras. Las caras anteriores y posteriores son rugosas y corresponde a las caras palmar y dorsal de la mano. Las caras superior, inferior y lateral o medial son articulares, excepto las caras laterales de los huesos que están en los extremos de ambas filas del carpo.

 

Fila superior

 

Hueso escafoides: Es el más lateral, alargado de la superior e inferior y de medial a lateral. Se describen en él:

Cara anterior: rugosa y prolongada por una saliente denominada tubérculo del hueso escafoides, donde se inserta el ligamento colateral radial del carpo.

Cara posterior: es estrecha y reducida en un surco rugoso.

Cara superior: convexa, articular y relacionada con el radio.

Cara inferior: convexa y articular para los huesos trapecio y trapezoide.

Cara medial: posee dos superficies articulares: una superior, pequeña y otra inferior más extensa.

Cara lateral: rugosa y excavada por un surco.

Hueso semilunar: situado entre el escafoides y el piramidal.

Cara anterior: convexa y rugosa.

Cara posterior: casi plana y rugosa.

Cara superior: convexa y se articula con el radio.

Cara inferior: es cóncava y se une al hueso grande lateralmente y medialmente con el hueso ganchoso por medio de una superficie estrecha.

Cara medial: articula con el hueso piramidal.

Cara lateral: articula con el hueso escafoides.

Hueso piramidal: presenta una forma de una pirámide cuadrangular.

Cara anterior: tiene una superficie articular algo convexa destinada al hueso pisiforme.

Cara posterior: presenta una saliente rugosa transversal, la cresta del hueso piramidal donde se inserta un fascículo del ligamento colateral cubital del carpo.

Cara superior: convexa articulada con el disco articular.

Cara inferior: cóncava, en conexión al hueso ganchoso.

Vértice medial: este vértice es rugoso.

Cara lateral (base): articulada con el hueso semilunar.

Hueso pisiforme: hueso irregularmente redondeado.

Cara anterior: la superficie de inserción del músculo flexor cubital del carpo en su parte superior y del músculo abductor del meñique en su parte inferior.

Cara posterior: ligeramente cóncava, en conexión con la cara anterior del hueso piramidal.

Cara lateral: presenta un surco poco profundo en relación con la arteria cubital del carpo.

 

Fila inferior


Hueso trapecio: el más lateral de la segunda fila.

Cara anterior: presenta un surco, limitado lateralmente por una cresta saliente, denominada tubérculo del hueso trapecio.

Cara posterior: rugosa, presenta en sus extremos lateral y medial un tubérculo destinado a la inserción de ligamentos.

Cara superior: cóncava en relación con el hueso escafoides.

Cara inferior: convexa de anterior a posterior. Articula con el primer hueso metacarpiano.

Cara medial: se halla en relación, mediante dos superficies articulares distintas, con el hueso trapezoide superiormente y el hueso metacarpiano inferiormente en el segundo.

Cara lateral: es rugosa.

Hueso trapezoide: situado entre el hueso trapecio y el hueso grande.

Cara anterior y posterior: rugosa.

Cara superior: es cóncava y se articula con el hueso escafoides.

Cara inferior: se une al segundo hueso metacarpiano.

Cara medial: es cóncava y se articula con el hueso grande.

Cara lateral: es convexa superior a inferior y cóncava de anterior a posterior.

Hueso grande: es el más voluminoso de los huesos del carpo. Se describen en él una parte superior redondeada cabeza, un cuerpo y una zona intermedia denominada cuello.

Cara anterior: es rugosa

Cara posterior: se prolonga inferiormente por medio de una saliente: la apófisis de hueso grande.

Cara superior: convexo y se articula con los huesos escafoides y semilunar.

Cara inferior: superficie articular en la cual se distinguen tres carillas yuxtapuestas para el 2, 3 y 4 hueso metacarpiano.

Cara medial: presenta una superficie articular destinada al hueso ganchoso.

Cara lateral: se une superiormente al hueso escafoides e inferiormente al hueso trapezoide.

Hueso ganchoso: presenta la forma de un prisma triangular. Consta de cinco caras: dos bases no articulares, una anterior y otra posterior, y tres caras articulares.

Cara anterior: presenta una saliente en forma de gancho.

Cara posterior: rugosa.

Cara inferior es articulada y está dividida en dos carillas: una lateral y cóncava para el cuarto metacarpiano, y otra medial, cóncava de anterior a posterior y convexa de lateral a medial, para el quinto metacarpiano.

Cara súperomedial: convexo superiormente y cóncavo inferiormente, es rugosa a lo largo de su borde inferior.

Cara lateral: se articula con el hueso grande.

Macizo óseo carpiano. Canal carpiano y conducto carpiano
Los ocho huesos del carpo forman en conjunto un macizo óseo que presenta cuatro caras (anterior, posterior, superior e inferior) y dos bordes (lateral y medial).

Canal carpiano: Este canal está limitado lateralmente por los tubérculos de los huesos escafoides y trapecio, y medialmente por la eminencia del hueso pisiforme y el hueso ganchoso.

Conducto carpiano: Por donde discurren el nervio mediano, y los tendones de los músculos flexor superficial de los dedos, flexor profundo de los dedos y flexor largo del pulgar.

 

Metacarpo


Constituye el esqueleto de la palma y del dorso de la mano, se compone de cinco huesos largos. Los espacios limitados entre ellos se denominan espacios interóseos.

De lateral a medial reciben el nombre de primero, segundo, tercero, cuarto y quinto metacarpiano.

a) Características comunes de los huesos metacarpianos

Se distingue un cuerpo y dos extremos: la base y la cabeza del hueso metacarpiano.

1) Cuerpo: Describen una curva de concavidad anterior y posee una forma prismática triangular.

a.- Cara posterior: Ligeramente convexa, ancha inferiormente y afilada superiormente.

b.- Dos Caras, lateral y medial: Limitan los espacios interósios y en las que se insertan los músculos interóseos.

c.- Dos bordes, lateral y medial: Más marcados en la mitad inferior que en la superior.

d.- Borde anterior: Cóncavo.

2) Base: La base superior y cuboides.

a.- Cara superior: Articular en relación con los huesos de la segunda del carpo.

b.- Dos caras, lateral y medial: Articulares, en conexión con las de los metacarpianos vecinos.

c.- Cara dorsal y palmar: Presenta rugosidades en las que se insertan ligamentos y músculos.

3) Cabeza: Representa el extremo inferior del hueso metacarpiano. Es aplanada de lateral a medial.

a.- Cara inferior: Convexa y articular, articulándose con la base de la falange proximal.

b.- Dos caras, lateral y medial: Ligeramente deprimidas y superiormente a dicha de presión, un tubérculo donde se insertan ligamentos colaterales de la articulación metacarpo falangica.

c.- Cara dorsal: Rugosa.

d.- Cara palmar: Está ocupada en gran parte por la superficie articular.

B) Algunas características propias de cada hueso metacarpiano.

1) Primer hueso metacarpiano:

a.- Es el más corto y voluminoso de todos. b.- Su base no presenta superficie articulares lateral y medial.

2) Segundo hueso metacarpiano:

a.- Es el más largo de todos los huesos metacarpiano.

b.- La cara dorsal de la base presenta el apófisis estiloide del segundo hueso metacarpiano.

3) Tercer y cuarto hueso metacarpiano:

a.- Cada uno de la cara lateral o medial correspondiente de las bases presenta superficies Articulares. b.- El cuarto hueso metacarpiano es mucho más delgado que el tercero.

4) Quinto hueso metacarpiano:

a.- Su base presenta una sola carilla articular lateral.

b.- La carilla medial de esta base presenta un tubérculo destinado a la inserción del músculo extensor cubital del carpo.

Por tanto, y con todo esto, la muñeca no pretenece a la mano sino que es un punto de unión entre la mano y el antebrazo.

Falanges


Cada dedo, con excepción del dedo pulgar, consta de tres segmentos óseos: La falange. El pulgar presenta solamente dos. Se designan con los nombres de falange proximal, media y distal.

La falanges son huesos largos, presentan un cuerpo y dos extremos: la base y la cabeza de la falange.

 

a.- Falange proximal:

1) Cuerpo: Es semi cilíndrico, convexo posteriormente y ligeramente cóncavo anteriormente.

2) Base: Presenta una cavidad glenoidia para la cabeza del metacarpiano y dos carillas palmarés para los huesos sesamoidios y dos tubérculos laterales, determinados para la inserción de los ligamentos colaterales de las articulación metacarpo falangica.

3) Cabeza: Termina en una tróclea relacionada con la base de la falange media. La superficie articular se extiende ampliamente sobre la cara palmar de la cabeza.

b.- Falange media:

1) Cuerpo: Es semejante al de la falange proximal.

2) Base: Provista de una superficie articular Formada por dos vertientes laterales separadas en una cresta roma.

3) Cabeza: Presenta la misma configuración que la de la falange proximal.

c.- Falange distal:

1) Cuerpo: Es muy corto, convexo dorsalmente, y plano en su cara palmar.

2) Base: Es semejante al de la falange media.

3) Extremo distal: Ancho y convexo posteriormente, presenta en su cara palmara una superficie rugosa y saliente de forma de herradura.

d.- Falange del dedo pulgar:

1) Falange proximal: Semejante a las otras falanges proximales de los otros dedos.

2) Falange distal: Es análogo a la falange distal.

No obstante, las dos falanges del dedo pulgar son más voluminosas que las de los otros dedos.

Huesos sesamoideos


Se da el nombre de huesos sesamoideos a unos pequeños huesos que presentan la forma de sésamo.

En la mano existe un número variable de huesos sesamoideos, todos situados en la cara palmar.

Dos son constantes y se encuentran en la cara palmar de la articulación metacarpofalángica del de los dedos índice y meñique. Con menos frecuencia se observan en las articulaciones metacarpofalángicas del dedo medio y del anular y en la articulación interfalángica del dedo pulgar. Otros autores afirman que el único constante es el del dedo pulgar. Los de índice y meñique son menos constantes pero también suelen aparecer. Con menor frecuencia a estos se observan las articulaciones metacarpofalángicas del dedo medio y del anular.

Usos de las manos

 

El uso principal de las manos es el de tomar y sostener objetos, aunque de estos usos generales derivan muchos más, debido a la gran versatilidad de movimiento del que es capaz la mano, así como por la precisión que puede alcanzar en estos movimientos. Ejemplos de usos de las manos son:

Las manos y los dedos son "utensilios" primordiales para poder comer y beber.
Las manos se utilizan en múltiples costumbres, como el saludo (véase apretón de manos).
Con la mano se puede gesticular, e incluso existen lenguajes de señas para la comunicación con personas sordas o con problemas auditivos. Algunos gestos pueden ser especialmente obscenos (dependiendo del país o ámbito), como también ocurre con el lenguaje verbal, y un ejemplo es el puño con el dedo corazón extendido, o con el índice y meñique extendidos.
La mano también sirve como instrumento de medida. Una mano extendida es un palmo, aunque su longitud es muy variable según la persona.
Las personas invidentes pueden utilizar sus manos como instrumentos de lectura mediante la escritura en Braille. En esta escritura, la sensibilidad de los dedos entra en acción ya que han de ser capaces de sentir los pequeños surcos en el papel de los que se compone.
Una mano cerrada es un puño, y puede servir para golpear o para sujetar objetos pequeños. Una mano cerrada con el dedo índice extendido sirve para señalar o tocar algo.
También se puede sujetar un lápiz u otro instrumento similar para escribir o dibujar. La escritura es una actividad que realmente exige una gran precisión y coordinación de los distintos músculos y articulaciones que componen la mano.


Utilizarlas para comunicarse o aliviar el dolor mediante técnicas de masaje, también denominado "tacto estructurado".
Otro uso es el de obtener o dar placer físico.


La mano ha dado surgimiento a la regla de la mano derecha, que es un convenio práctico empleado en Física y Mecánica.
Debido a la versatilidad del movimiento de la mano, ésta puede ser usada para interpretar instrumentos musicales.

 

Microcirugía

 

Microcirugía es un término genérico que hace referencia a aquella cirugía que precisa de un microscopio quirúrgico. Los desarrollos más destacados en este sentido han sido los procedimientos desarrollados para permitir la anastomosis de vasos sanguíneos cada vez más pequeños y también de nervios​ (típicamente con un diámetro de 1 mm) lo que ha permitido trasplantar tejido de una parte del cuerpo a otra parte del cuerpo y adherir elementos que habían sido cercenados. Las técnicas microquirúrgicas son utilizadas en la actualidad por diversas especialidades, tales como: cirugía general, oftalmología, cirugía ortopédica, cirugía ginecológica, otorrinolaringología, neurocirugía, cirugía oral y maxilofacial, cirugía plástica, y cirugía pediátrica.

 

Transferencia de tejido libre


La transferencia de tejido libre es un procedimiento de cirugía reconstructiva que utiliza microcirugía. Una región de tejido "donante" es elegida que puede ser aislada y que posee una arteria o vena que la alimenta; este tejido por lo general es un compuesto de varios tipos de tejido (o sea, piel, músculo, grasa, hueso). Entre las regiones donantes que son utilizadas se encuentran el músculo recto abdominal, el músculo dorsal ancho, hueso peroné, hueso radial del antebrazo y piel, y piel lateral del brazo. El tejido compuesto es transferido (desplazado como un colgajo de tejido libre) a la región del paciente que necesita ser reconstruida (por ejemplo a causa de una ablación de mandíbula para tratar un cáncer oral, de un seno luego de una ablación de tejido canceroso, pérdida de tejido por un traumatismo, o ausencia congénita de tejido). Los vasos sanguíneos que alimentan el colgajo libre son anastomosados con microcirugía para conectarse con los vasos (arteria y vena) del sitio que se reconstruye. El procedimiento fue realizado inicialmente a principios de la década de 1970 y se ha convertido en una operación popular de una sola etapa para la mayoría de los usos en cirugías de reconstrucción.

 

Microscopio compuesto

 

Un microscopio óptico compuesto, o simplemente microscopio compuesto, es un microscopio que cumple su misión —producir una imagen ampliada de una muestra de algo— por medio de dos sistemas ópticos (hecho cada uno de una o más lentes) que actúan sucesivamente. Se distingue de un microscopio simple (por ejemplo una lupa de mano o una lupa de relojero) que amplía el objeto mediante un solo sistema de lentes (generalmente una sola lente).

 

Los microscopios compuestos sirven para ampliar mucho (típicamente un microscopio moderno está preparado para elegir ampliaciones de entre 40 y 1500 veces) un objeto transparente, el cual es iluminado desde el otro lado, al trasluz. Se emplean para examinar cosas que no se distinguen a simple vista, como las células de una muestra de sangre o un tejido. Hay una clase especial de microscopios compuestos, los que se llaman lupas binoculares, que se usan para ampliar modestamente (de 4 a 40 veces en general) y para manipular objetos pequeños y opacos iluminados desde el lado del observador, tales como insectos, flores, joyas o el molde inicial de una moneda.

Los dos sistemas ópticos por los que llamamos compuesto a un microscopio son el objetivo, que proyecta una primera imagen, y el ocular, que amplía la imagen anterior. La mayoría de los microscopios compuestos están dotados de varios objetivos colocados en un dispositivo rotatorio, el revólver, que permite alternar entre ellos; y la mayoría de los microscopios de trabajo y profesionales están dotados además de dos oculares, que amplían la misma imagen, para que la observación prolongada sea más saludable; pero los microscopios no se llaman compuestos por tener más de un objetivo o más de un ocular, sino porque la imagen que ve el observador se ha formado en dos fases, no en una sola, como en un microscopio simple.

 

Un microscopio compuesto típico tiene elementos ópticos, que son los fundamentales, y mecánicos. Los elementos ópticos sirven para formar la imagen y para iluminar la muestra. Los elementos mecánicos controlan la distancia del objetivo a la muestra (enfoque) y el desplazamiento de la muestra ante el objetivo, para la elección del área a examinar. También hay elementos mecánicos implicados en ajustar la iluminación de la muestra.

 

Sistema óptico


Es el encargado de producir la imagen ampliada de la muestra mediante los dos sistemas de lentes que se sitúan en sus extremos. Estos sistemas son el ocular y el objetivo. El objetivo proyecta una primera imagen de la muestra que el ocular luego amplía; esta producción de la imagen en dos fases es la que justifica la expresión microscopio compuesto, distinguiéndolo del microscopio simple (o lupa).

 

El objetivo


La mayoría de los microscopios modernos vienen dotados de varios objetivos, que pueden usarse alternativamente, montados en una pieza giratoria, denominada revólver portaobjetivos. Éste está construido de manera que el objetivo que se está usando tiene su eje óptico alineado con el del ocular y también con el del condensador. En los microscopio moderno, tanto los de trabajo o investigación como los empleados en la educación, los objetivos se insertan en el revólver por medio de una rosca estándar, lo que permite sustituirlos. El número de objetivos varía con el tipo de microscopio y el uso a que se destina. Los aumentos de los objetivos secos más frecuentemente utilizados son: 4X, 10X, 20X, 40X y 60X.

Cada objetivo es un objeto cilíndrico que contiene una serie de lentes coaxiales —tienen sus ejes alineados— con un diseño apropiado para producir una cierta ampliación evitando a la vez los dos problemas mayores de todos los sistemas semejantes, también los objetivos fotográficos, por un lado la aberración esférica y por otro la aberración cromática. Un objetivo se califica como acromático si corrige la segunda, evitando cercos de color, y planacromático si corrige adecuadamnte las dos. En la mayoría de los casos la corrección de aberraciones se logra por el trabajo combinado de objetivo y ocular.

 

Los objetivos se distinguen principalmente por la ampliación que está previsto obtener con ellos y por su poder de separación, es decir, su resolución. El poder separador depende de un parámetro llamado abertura numérica. Los objetivos destinados a ampliaciones más pequeñas (típicamente 4X) tienen A.N. de 0,10; los de mayor ampliación (100X) tienen A.N. de 1,25.

Cuanto mayor es la ampliación de un objetivo más debe acercarse éste a la muestra. Incluso en objetivos de mediana ampliación, como 40X, la distancia es inferior a un milímetro. En un microscopio la operación de enfocar consiste en ajustar esta distancia.

 

Los objetivos de 100 aumentos (100X), y más raramente otros de menor ampliación, suelen ser objetivos de inmersión (y llamamos a los que no lo son objetivos secos). Para el uso de éstos hay que crear entre la muestra y la lente frontal del objetivo, la más cercana a ella, un medio con un índice de refracción continuo (el índice de refracción de un medio transparente mide el grado de desviación que provoca en los rayos luminosos). Para ello se pone sobre la muestra una gota de aceite (clásicamente «aceite de cedro») y se acerca el objetivo a la muestra hasta que su lente frontal queda sumergida en la gota. En la mayoría de los casos entre el objeto observado (por ejemplo una bacteria) y la lente frontal estarán, en este orden, el medio de montaje (una gelatina o una resina), el vidrio cubreobjetos y, por último, el aceite de inmersión.

 

Las características de un objetivo suelen estar grabadas en un lateral. Las que no faltan son el poder de ampliación (por ejemplo 40X), la abertura numérica (por ejemplo, 0,65), y la distancia a la que proyecta la imagen (por ejemplo 160, porque se da en milímetros). La longitud del tubo óptico y los oculares deben estar ajustados a la misma distancia de proyección.

La lente frontal del objetivo es siempre muy pequeña, menor cuanto mayor su poder de ampliación, y su diámetro es inferior a un milímetro en los objetivos más potentes. Su cuidado, evitando mancharla y limpiándola con medios adaptados, es una parte crítica del mantenimiento de los microscopios, especialmente de los escolares.

 

El ocular


En el extremo superior del tubo óptico, el de observación, donde se aproxima el ojo o se monta una cámara, se sitúa el ocular. Un ocular tiene forma cilíndrica y contiene generalmente, como el objetivo, varias lentes coaxiales. A diferencia del objetivo, no se atornilla, sino que se encaja en el tubo óptico como un émbolo, sostenido por su peso, y contenido por un reborde de mayor diámetro en su extremo superior.

 

Cada ocular lleva grabadas sus características. Nunca falta una de ellas: su poder de ampliación. Se expresa como en el caso de los objetivos con un número seguido de aspas. Los oculares más usados son los de 10X, pero frecuentemente se encuentran los 5X y los 15X. Valores mayores, como 20X, producen ampliaciones más grandes, pero que suelen ser excesivas para la capacidad que tienen los objetivos para resolver el detalle de la muestra, y tienen por ello un uso limitado.

La ampliación total de una observación se obtiene multiplicando la del objetivo por la del ocular. Por ejemplo, con un objetivo de 100X y un ocular 15X, obtenemos una ampliación de 1 500 aumentos (1 500X), que es por cierto la máxima ampliación útil de un microscopio compuesto clásico, dadas las limitaciones de resolución de los objetivos.

La mayoría de los microscopios escolares y muchos de aficionado son monoculares, pero los de rutina (por ejemplo, los usados para examinar muestras médicas) y los de investigación, son binoculares. En estos los rayos luminosos producidos por el objetivo se desdoblan por medio de prismas para dar servicio a dos oculares, de manera que se observa con los dos ojos a la vez. A diferencia de lo que ocurre con unos prismáticos o gemelos de visión lejana (o con el tipo de microscopio compuesto que llamamos lupa binocular) los dos ojos ven exactamente la misma imagen, sin ningún efecto de relieve. Lo que se busca es una observación más descansada, como es exigible por quien pasa horas cada día trabajando con el microscopio.

 

Algunos microscopios son triloculares, con espacio para tres oculares. En este caso dos se destinan a la observación directa y el tercero al registro fotográfico o videográfico de la imagen producida por el objetivo. En este caso se usan generalmente tres oculares, dos iguales, para los dos ojos, y otro, generalmente de poca ampliación, optimizado para proyectar la imagen sobre el sensor o la película fotográfica.

 

Sistema de iluminación


Este sistema tiene como finalidad dirigir la luz natural o artificial de tal manera que ilumine la preparación u objeto que se va a observar en el microscopio de la manera adecuada. Comprende los siguientes elementos:

Fuente de iluminación: se trata clásicamente de una lámpara incandescente de tungsteno sobrevoltada; en versiones más modernas con leds. Por delante de ella se sitúa un condensador (una lente convergente) e, idealmente, un diafragma de campo, que permite controlar el diámetro de la parte de la preparación que queda iluminada, para evitar que exceda el campo de observación produciendo luces parásitas.


El espejo: necesario si la fuente de iluminación no está construida dentro del microscopio y ya alineada con el sistema óptico, como suele ocurrir en los microscopios modernos. Suele tener dos caras: una cóncava y otra plana. Goza de movimientos en todas las direcciones. La cara cóncava se emplea de preferencia con iluminación artificial, y la plana, para natural (luz solar). Los modelos más modernos no poseen espejos sino una lámpara que cumple la misma función que el espejo.


Condensador: está formado por un sistema de lentes, cuya finalidad es concentrar los rayos luminosos sobre el plano de la preparación, formando un cono de luz con el mismo ángulo que el del campo del objetivo. El condensador se sitúa debajo de la platina y su lente superior es generalmente planoconvexa, quedando la cara superior plana en contacto con la preparación cuando se usan objetivos de gran abertura (los de mayor ampliación); existen condensadores de inmersión, que piden que se llene con aceite el espacio entre esa lente superior y la preparación. La abertura numérica máxima del condensador debe ser al menos igual que la del objetivo empleado, o no se logrará aprovechar todo su poder separador. El condensador puede deslizarse verticalmente sobre un sistema de cremallera mediante un tornillo, bajándose para su uso con objetivos de poca potencia.


Diafragma: el condensador está provisto de un diafragma-iris, que regula su abertura para ajustarla a la del objetivo. Puede emplearse, de manera irregular, para aumentar el contraste, lo que se hace cerrándolo más de lo que conviene si se quiere aprovechar la resolución del sistema óptico.
la linterna:esta sustituye al espejo en diferentes tipos de microscopios, tiene la función de iluminar la muestra mejor que usando el espejo ya que más cantidad de luz pasa a través de la muestra.


Trayectoria del rayo de luz a través del microscopio


El haz luminoso procedente de la lámpara pasa directamente a través del diafragma al condensador. Gracias al sistema de lentes que posee el condensador, la luz es concentrada sobre la preparación a observar. El haz de luz penetra en el objetivo y sigue por el tubo hasta llegar al ocular, donde es captado por el ojo del observador.

 

Propiedades del microscopio

 

Poder separador. También llamado a veces poder de resolución, es una cualidad del microscopio, y se define como la distancia mínima entre dos puntos próximos que pueden verse separados. El ojo normal no puede ver separados dos puntos cuando su distancia es menor a una décima de milímetro. En el microscopio viene limitado por la longitud de onda de la radiación empleada; en el microscopio óptico, el poder separador máximo conseguido es de 0,2 décimas de micrómetro (la mitad de la longitud de onda de la luz azul), y en el microscopio electrónico, el poder separador llega hasta 10 Å.


Poder de definición. Se refiere a la nitidez de las imágenes obtenidas, sobre todo respecto a sus contornos. Esta propiedad depende de la calidad y de la corrección de las aberraciones de las lentes utilizadas.


Ampliación del microscopio. En términos generales se define como la relación entre el diámetro aparente de la imagen y el diámetro o longitud del objeto. Esto quiere decir que si el microscopio aumenta 100 diámetros un objeto, la imagen que estamos viendo es 100 veces mayor linealmente que el tamaño real del objeto (la superficie de la imagen será 1002, es decir 10.000 veces mayor). Para calcular el aumento que está proporcionando un microscopio, basta multiplicar los aumentos respectivos debidos al objetivo y el ocular empleados. Por ejemplo, si estamos utilizando un objetivo de 45X y un ocular de 10X, la ampliación con que estamos viendo la muestra será: 45X x 10X = 450X, lo cual quiere decir que la imagen del objeto está ampliada 450 veces, también expresado como 450 diámetros.

 

Microcirugía

 

Microcirugía es un término genérico que hace referencia a aquella cirugía que precisa de un microscopio quirúrgico. Los desarrollos más destacados en este sentido han sido los procedimientos desarrollados para permitir la anastomosis de vasos sanguíneos cada vez más pequeños y también de nervios​ (típicamente con un diámetro de 1 mm) lo que ha permitido trasplantar tejido de una parte del cuerpo a otra parte del cuerpo y adherir elementos que habían sido cercenados. Las técnicas microquirúrgicas son utilizadas en la actualidad por diversas especialidades, tales como: cirugía general, oftalmología, cirugía ortopédica, cirugía ginecológica, otorrinolaringología, neurocirugía, cirugía oral y maxilofacial, cirugía plástica, y cirugía pediátrica.

 

Transferencia de tejido libre


La transferencia de tejido libre es un procedimiento de cirugía reconstructiva que utiliza microcirugía. Una región de tejido "donante" es elegida que puede ser aislada y que posee una arteria o vena que la alimenta; este tejido por lo general es un compuesto de varios tipos de tejido (o sea, piel, músculo, grasa, hueso). Entre las regiones donantes que son utilizadas se encuentran el músculo recto abdominal, el músculo dorsal ancho, hueso peroné, hueso radial del antebrazo y piel, y piel lateral del brazo. El tejido compuesto es transferido (desplazado como un colgajo de tejido libre) a la región del paciente que necesita ser reconstruida (por ejemplo a causa de una ablación de mandíbula para tratar un cáncer oral, de un seno luego de una ablación de tejido canceroso, pérdida de tejido por un traumatismo, o ausencia congénita de tejido). Los vasos sanguíneos que alimentan el colgajo libre son anastomosados con microcirugía para conectarse con los vasos (arteria y vena) del sitio que se reconstruye. El procedimiento fue realizado inicialmente a principios de la década de 1970 y se ha convertido en una operación popular de una sola etapa para la mayoría de los usos en cirugías de reconstrucción.

 

Microscopio de campo oscuro

 

El microscopio de campo oscuro (en inglés: Dark field microscope or dark ground microscope)? es un microscopio que utiliza un haz enfocado de luz muy intensa en forma de un cono hueco concentrado sobre la muestra. El objeto iluminado dispersa la luz y se hace así visible contra el fondo oscuro que tiene detrás, como las partículas de polvo iluminadas por un rayo de sol que se cuela en una habitación cerrada. Por ello las porciones transparentes del espécimen quedan oscuras, mientras que las superficies y partículas se ven brillantes, por la luz que reciben y dispersan en todas las direcciones, incluida la del eje óptico que conecta el espécimen con la pupila del observador. Esta forma de iluminación se utiliza para analizar elementos biológicos transparentes y sin pigmentar, invisibles con iluminación normal, sin fijar la muestra, es decir, sin matarla. También es bastante utilizado en la observación de muestras metalográficas para la observación de detalles en superficies con alta reflectancia.

 

El objetivo recibe la luz dispersa o refractada por las estructuras del espécimen. Para lograrlo, el microscopio de campo oscuro está equipado con un condensador especial que ilumina la muestra con luz fuerte indirecta. En consecuencia el campo visual se observa detrás de la muestra como un fondo oscuro sobre el cual aparecen pequeñas partículas brillantes de la muestra que reflejan parte de la luz hacia el objetivo.

 

El efecto es similar a las partículas de polvo que se ven en el haz de luz emanado de un proyector de diapositivas en una habitación oscura. La luz reflejada por las partículas de polvo llegan hasta la retina del ojo, lo que las hace visibles. La luz dispersa permite incluso distinguir partículas más pequeñas que el poder separador del sistema óptico usado por transparencia.

 

Los condensadores que se emplean en microscopía de campo oscuro son de dos tipos: del tipo paraboloide (tiene una superficie espejada), y los del tipo cardioide, con dos superficies espejadas. El empleo de uno u otro es indistinto, mediante cualquiera de ambos, la luz no incide directamente en el objetivo (este es el objetivo de estos condensadores), sino que incide con una apertura numérica mayor al del objetivo.